Hasta ahora nunca había sentido la necesidad práctica de enseñar a los niños gramática formal. Estudiamos latín utilizando un método bastante natural, pero al hacer ejercicios escritos, llega un momento en el que hay que saber un mínimo de gramática y entonces es cuando me di cuenta de que los nenes no sabían lo que era un verbo, un sujeto o un predicado.
La cuestión es que me puse a explicarles lo más básico y el mayor de 11 años lo captaba todo como si ya lo supiese de toda la vida y estuviese tan sólo recordando y en cambio al de 8 le costaba entender.
A lo que voy con todo esto, es que si nos relajamos y dejamos ciertas cosas para cuando los niños están maduros, en un ratito puedes avanzar mucho, muchísimo, tal vez el trabajo de años se puede reducir a meses o días. Por ejemplo, yo nunca les he insistido demasiado a los niños, para que hagan hojas de caligrafía, pues ¡¡les suponía tanto esfuerzo y frustración por lo mal que les salían las letras!!
Ahora mi hijo mayor, tiene una letra que yo creo que no está mal y es cuando empieza a disfrutar haciendo caligrafía...Es algo que le relaja y le apetece hacer, luego le da gusto ver la letra tan bonita, incluso de vez en cuando intenta escribir con letras góticas etc...Por lo que cuadernos y libros para niños de 6 años con unas letras cursivas imposibles, él se dedica a hacerlos ahora por puro placer y claro con un esfuerzo "mínimo".
La educación clásica y la de Charlotte Masson están en esta línea de esperar y es una de las razones básicas, por las que me sentí identificada con ambas. ¡¡¡Qué lejos de las "modernas" pedagogías!!, que tanto hablan de respetar el ritmo del niño, pero que luego en la práctica diaria de las escuelas, se traducen en empezar cuanto antes la enseñanza de la lectura y la escritura, ya sea por presión de los padres, del sistema, de la sociedad o de la idea que tenemos más o menos todos, de que cuanto antes mejor....
Ahora mi hijo mayor, tiene una letra que yo creo que no está mal y es cuando empieza a disfrutar haciendo caligrafía...Es algo que le relaja y le apetece hacer, luego le da gusto ver la letra tan bonita, incluso de vez en cuando intenta escribir con letras góticas etc...Por lo que cuadernos y libros para niños de 6 años con unas letras cursivas imposibles, él se dedica a hacerlos ahora por puro placer y claro con un esfuerzo "mínimo".
La educación clásica y la de Charlotte Masson están en esta línea de esperar y es una de las razones básicas, por las que me sentí identificada con ambas. ¡¡¡Qué lejos de las "modernas" pedagogías!!, que tanto hablan de respetar el ritmo del niño, pero que luego en la práctica diaria de las escuelas, se traducen en empezar cuanto antes la enseñanza de la lectura y la escritura, ya sea por presión de los padres, del sistema, de la sociedad o de la idea que tenemos más o menos todos, de que cuanto antes mejor....
Recuerdo que cuando nació mi primogénito y tenía un par de meses, fui a informarme a una piscina que enseñaban a los bebés a nadar. Tenía un precio prohibitivo por lo que el niño aprendió a nadar solito, cuatro años después....Pero la verdad es que en aquellos momentos me pareció "una tragedia" no poder llevar a mi hijo y sentía como le estaba privando de algo "imprescindible" ¡¡¡bucear con seis meses!!! Ahora me muero de la risa cuando me acuerdo de ésta y otras anécdotas semejantes.
"Un niño normal que inicia su educación académica en la adolescencia, pronto puede llegar al mismo punto de progreso al cual hubiera llegado si hubiera iniciado la escuela a los cinco o seis años de edad." (La fórmula Moore)
Me vino fenomenal reencontrarme con esta página que leí hace años, cuando empezaba con todo esto del homeschooling y me parecía que todo esto de educar niños, era tan sencillo como la vida misma...
Os la recomiendo para cuando estéis un poco agobiados y se os pueda pasar por la cabeza, que tal vez nuestros hijos, se están perdiendo algo muy importante.








