28 de mayo de 2008

¿A QUÉ JUGAMOS?


Desde Eklektikós se nos ha invitado a participar en la segunda edición del Carnaval de Educando en Familia, respondiendo a la pregunta ¿A qué jugamos?


El interrogante ha estado resonando en mi interior, y por esas cosas de la vida y sin saber muy bien porqué, la preguntita en cuestión me ha llevado a realizar un viaje a mi pasado y a revivir algunos momentos de mi infancia cuando mi ocupación era jugar y jugar. Y me recuerdo en mi habitación, rodeada de mis cosas. Me gustaba especialmente jugar a las muñecas y jugué con ellas hasta una edad en la que ya no se podía confesar delante de las amigas, pues se suponía que lo que te tenían que gustar eran los chicos. Me recuerdo también como una loca amante de la lectura, devorando cuentos y comics. Jamás me aburría, siempre tenía mil proyectos entre manos...mi padre siempre me decía que no terminaba nada....tal vez tuviese razón...ahora yo también, a veces me sorprendo diciéndoselo a mis hijos. De haber nacido en estos años, probablemente me habrían diagnosticado "hiperactividad" ¿verdad Airenita?

El tiempo pasa inexorablemente y poco a poco esos juegos van siendo sustituidos por "actividades serias", el cole, luego el instituto, la facultad, el trabajo, oposiciones....y van pasando los años y un buen día te sorprendes con "un bebé en brazos". Eso me pasó también a mi, pero no se que extraño milagro obró la maternidad, que lejos de actuar como los demás esperaban (volviendo al trabajo, mis estudios, mi vida...) me atreví a retomar el juego que ya tenía olvidadísimo y volver a confiar como cuando era niña en mi instinto, mi intuición, mi corazón.

Tal vez fue por el inmenso "poder" que te confiere el parir a tus hijos en libertad, el amamantarlos sin horarios, el criarlos en brazos, el permitir "que se detuviese el mundo" pues había nacido tu hijo y nada más importaba.

Sin esperarlo, sin pretenderlo he ido convirtiendo mi vida en un ámbito lúdico, al igual que los niños que por arte de magia convierten en juego todo cuanto les rodea.

Siento que tras haber estado unos años de viaje por fin he vuelto al hogar..Y de repente puedo jugar con mis cuatro "muñecos" todo el día y estamos rodeados de nuestras cosas, nuestros libros que me leo, que les leo, que leemos y vuelvo a jugar con globos, avioncitos y papeles de colores y aprendo del juego en el que ellos viven inmersos . Y su juego a veces es solo suyo, otras transcurre paralelo al mío, en ocasiones ambos confluyen, frecuentemente hemos de guardar turno, respetar reglas, aprender a perder, a ceder y tambien a celebrar.

Es por todo esto que tengo la seguridad de que mi historia personal, nuestra hisroria, se está cumpliendo. Paulo Coelho la define como "aquello que tú siempre deseaste hacer, en esa época de la vida en la que todo está claro y no se tiene miedo a soñar" Y siento que efectivamente "cuando tú quieres una cosa, todo el Universo conspira para que realices tu deseo"

No puedo por menos, que sentir una infinita tristeza por todas las personas que han dejado de jugar, porque han crecido y ocupan todo su tiempo en asuntos serios e importantes. Pero sobre todo siento dolor por todos los niños a los que no se les permite jugar y no me refiero solo a aquellos que tienen que trabajar y que viven en situaciones de extrema miseria. También pienso en nuestros privilegiados niños del primer mundo a los que no les falta "de nada" pero que tienen demasiadas obligaciones que cumplir antes de jugar, o aquellos que no se les permite un juego libre y espontáneo, los que pasan mucho tiempo navegando en el mundo virtual, a los que no tienen contacto suficiente con la tierra, el agua, la naturaleza, a todos aquellos que no se les deja ser niños pues jamás pisan charcos, ni se manchan la ropa, ni rompen los pantalones, ni pueden saltar nunca en las camas o el sofá.

No se si he respondido a la pregunta que lanzaba María desde su blog, ¿quizá me he ido por las ramas? pero esta reflexión sobre el juego, me ha ayudado a reafirmarme en dos propósitos que ya me hice hace algún tiempo:

El intentar respetar siempre, como algo sagrado, el juego de mis hijos y el mío propio hasta que algún día pueda decir que mi vida, que nuestra vida, es juego, ya que estoy absolutamente de acuerdo con Schiller cuando afirma que "el hombre sólo es plenamente hombre cuando juega".

9 comentarios:

amigos homeschoolers dijo...

Me ha parecido una reflexión muy interesante, realmente la vida tendrái que consistir en un juego, o aportar esa sensación de bienestar que se tiene en los momentos lúdicos.

MartaSada dijo...

Vaya párrafo, Paloma! has estado a punto de arrancarme las lágrimas! cuánta razón en empeñarnos en no dejar "fluir" esa parte infantil tan nuestra, sin horarios, ni metas. Y a veces, tan empeñados en ni siquiera permitírsela a nuestros peques...
Te he leído, en el placer de jugar con ellos, y tienes que verme ahora, coloreando sin tiempo, jugando a ser la "profe de gimnasia", jeje (ellos aún se están desescolarizando, poco a poco), trasplantando las balsaminas del balcón (están como motos esperando sus flores...)... una gozada. Y lo que me queda, qué bueno!! Un abrazo.

Mar dijo...

Qué bonito lo que has escrito paloma. Buena reflexión. Yo también jugaba con muñecas a "escondidas". ;)

XaManZ¨ dijo...

Jugábamos con muñecas y nos entregábamos a ellas, nadie nos decía como tenían que ser educadas, vestidas, medicadas,... Erán parte nuestra y de nadie más. Al nacer Zoë sentí que me querían quitar una parte de mí, decidían por mí y sí, gracias a ella volví a ser pequeña, a sentir esa entrega, esa gana de ser ella y yo y nadie más! (bueno y el papá)
Gracias por tus palabras!
manou

paloma dijo...

Azu que alegría tenerte por estos lares!!! Tenemos mucha suerte pues al educar en casa a nuestros peques, frecuentemente la vida se convierte en un juego ¿verdad? Tu blog está requeteinteresante, con mucha información. Seguro que nos vemos en el encuentro de Episteme. Un beso.

malvina dijo...

Palomilla!!!
estoy aplaudiendote con pies y manos jajjaja yo si que juguè....muuuuucho,por suerte mi madre me dejaba salir disfrazada y nunca recuerdo que interviniera en mi juego,es cierto que vi mucha tele...pero ahora recuerdo con mucha emociòn cuando me daba retazos de tela para que hiciera mis inventos,las cajas de carton que me guardaba para yo meterme dentro....no tuvo tiempo nunca de jugar conmigo porque tenìa que mantener ella solita a cuatro hijas,pero siempre tuve mucho tiempo para jugar a su lado y no puedo calcular todo el tiempo que me escuchò.
Que bonito Paloma que nos muestres todas estas cosas,aunque nosotros tambien las sentimos me encanta saber que hay alguien del otro lado que mira como yo.
un beso

Airenita dijo...

Esa sensación de bienestar es lo que deberíamos darles de comer todos los días para que crezcan sanos.
Da pena ver como nos quitan todo lo placentero en nombre del futuro.
Gracias por tus palabras Paloma.
Como siempre: un placer leerte.
Un beso

paloma dijo...

Marta efectivamente cuesta mucho, muchísimo, dejarse llevar, permitirse un rato de juego, incluso de no hacer nada.... yo me estoy trabajando todo esto y me resulta increiblemente complejo, desde luego mucho más que ser productiva y eficiente. Un beso.

Que bueno Mar...que también te gustasen las muñecas, yo conservo algunas, bueno mas bien tendría que decir "conservaba" pues los niños las han dejado...KO. Un besote.

Xamanz yo también sentí cuando nació mi hijo mayor que todo el mundo opinaba y pretendían decidir por mi...la presión es tremenda, no pueden soportar que hagas las cosas de otra manera...pienso que "les duele" por eso se meten más las madres, las suegras...las mujeres de aquellos años, a las que no se les permitió criar a sus hijos con apego. Besos.

Malvina comprendo perfectamente que tu madre no tuviese mucho tiempo, ja,ja...Es dificil criar cuatro niños y sin ayuda....un horror. Que bonito eso de que te escuchase, es todo..y nada fácil.
Bueno Malvina me alegro que nos visites, pero hay unas cuantas por aquí y por allí que estamos como locas por visitar tu blog....¿Para cuando? En cuanto Lucia sea un poquito mayor ya no tienes excusa.Un beso.

Airenita, es verdad siempre sacrificando el presente por un futuro que no existe. Es tan absurdo, pero cuesta tanto romper esquemas..Yo peleo y peleo conmigo misma, no sabes cuanto y...me imagino que tendré que seguir haciéndolo.
Un beso.

Gracias a todas y todos (los chicos parece que son mas calladitos) por estar ahí, por vuestros comentarios, vuestras llamadas, vuestros correos, vuestros ánimos. Internet, como siempre dice Yenia, es un recurso alucinante a todos los niveles para las familias que educamos en casa. Yo cada vez me siento más acompañada y más feliz en este periplo.

malvina dijo...

Uyyyy un blog jajajja!!! es como que me regalen un perro en estos momentos ajaja
pero si lo pienso
un beso

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