19 de julio de 2008

CHUCHES (I)


Este es un artículo que encontré el otro día, perdido entre mis papeles, publicado en la edición primavera 2204 de la revista de la asociación Vida Sana:

Pese a que todos sabemos que el excesivo consumo de dulces causa serios problemas a nuestro organismo, la gran mayoría de personas hace caso omiso de ello y continúa consumiéndolos y motivando a los más pequeños a que hagan lo mismo. Es un tema preocupante si consideramos que, al viejo problema del azúcar, se le añade en la actualidad un problema mucho más grave: “Las chuches” contienen más de 17 tipos de colorantes sintéticos y aceites hidrogenados que las hacen elásticas y, aún así comestibles.
Las golosinas o chucherías que consumen casi a diario los niños, y los no tan niños, son un amasijo de aditivos, saborizantes, colorantes y espesantes que atentan contra la salud y ponen en peligro el correcto desarrollo físico y emocional. Algunos de los colorantes identificados en las golosinas que se venden en los mercados convencionales son el E-102 (que dan color amarillo-naranja), E-110 (naranja), E129 (rojo oscuro), causante de alergia y procesos asmáticos de origen alergénico. Otros colorantes sintéticos, altamente peligrosos, son el E-133 (azul brillante) que se ha demostrado residual y se acumula en riñones y vasos linfáticos, y el E-131 (azul), que produce urticaria en algunos niños.
Los colores de los caramelos, que no tienen justificación alimenticia sino sólo cosmética, podrían obtenerse de colores naturales, aunque se descarta esto porque le salen muy costosos a las empresas elaboradoras de golosinas. Esto explica que en España estén registrados actualmente 43 diferentes colorantes para el consumo humano.
Las golosinas son una tentación a la que pocos se resisten. Sus atractivos colores y formas atraen a niños y mayores, que se dejan arrastrar por la variedad de sabores que deleitan sus paladares. Pero lo que muchos no saben es que estos dulces tan adictivos apenas aportan nutrientes y sí excesivas calorías.

VENENOS INFANTILES
Acostumbramos a nuestros hijos a premiarles con el azúcar, que engancha más que el tabaco. Entre golosinas y pastelería industrial, que integra la “merienda” actual de los niños, estamos ocasionándoles graves trastornos de salud, al tiempo que contribuimos al desaparecimiento de la comida tradicional, que incluye recetas caseras para las comidas, y frutas a la hora de la merienda.
Entre las chuches y la pastelería industrial, los niños reciben en su dieta elevados índices de azúcar refinada que inciden en el grado de hiperactividad y agresividad de los menores, sometidos además a una vida cada vez más sedentaria, que no requiere la ingesta de alimentos altamente energéticos. Es así como cada vez son más frecuentes los casos de hipoglucemia (relacionada con el cansancio, decaimiento y melancolía) y la hiperglucemia (vinculada a menudo a un nivel de hiperactividad muy fuerte). Sin ignorar también los problemas de caries dentales y la obesidad; esto último, acelerado con la ingesta de comida basura, típica de los tiempos actuales.






"!Que poco se valora lo natural!.....



¿Por qué se les envicia con costumbres tan insanas como cada día comprarles porquerías en los quioscos? Digo con tranquilidad esa palabra porque he probado las cosas que consumen. La composición de las que tienen envoltorio, si se lee, no es recomendable en absoluto, conservantes E-46...., colorantes, aditivos, azúcares, además la sensación de alimento artificial que te invade en cuanto te lo pones en la boca, es tremenda. Lo he probado para conocerlo y algunas chucherias las he escupido, las rechazaba profundamente. El niño se apega al sabor, a llenarse de algo y luego patalea ante la ausencia de su droga.



A los cinco años ya existen adictos a llenar sus estómagos de cualquier cosa, en cuanto pisan la calle...



A los cinco años ya existen adictos a pedir, al consumo." Carmen Fleta ¿Por qué?

7 comentarios:

malvina dijo...

Uyyy no tiene desperdicio lo que se comenta aquì,el azùcar en mi vida y en la de mi hijo es como la tele,nos hemos tenido que ir desenganchando pero para Camilo es màs dificil lo del azùcar que la tele.Tengo que estar siempre muy pendiente de lo que ha ido cominedo a lo largo del dia,mismo con lo que le da la gente por la calle,eso es una pasada,no tienen reparo en darle una gominola de del tamaño de una toalla a las diez de la mañana.
Una amiga me decìa que pobrecito Camilo comiendo esas galletas de arroz y esos batidos de leche de avena,y no te cuento cuando lo vio comiendose unas pipas de calabaza con pasitas!!!! pobre criatura jajjaj la suya,claro està.
Pero no es nada facil el tema comida,y repito,menos mal que no tenemos tele porque con toda la publicidad ni te cuento.
Besos

cristina dijo...

El otro día Paris encontró un envoltorio de un de esos "Flash" de hielo que se toman los chavales en verano ¡y tenía nada menos que 15 -E-! (colorantes, aditivos, conservantes).
Creo que tenemos que tener cuidado con lo que consumimos y lo que damos a consumir a nuestros hijos.
Es muy serio...

XaManZ dijo...

El azucar refinado es adictivo, bien lo saben las grandes industrias, como Mc Donalds, donde todo lleva azucar añadida y una ensalada lleva más que una amburguesa. Atraen sus adictos desde pequeños regalandoles muñecos,...
Lo terrible es que parece ser que un niño gordito, que come en grandes cantidades, es un niño sano y bonito. Se le da helados, bollerias y se le aplaude cuando se lo ha comido todo y más. Zoë es finita, su principal alimento sigue siendo el pecho pero tenemos mucha presión para verla grande y redondita. Intentanos darle comida casera, sana y cuando le damos un helado poco menos nos aplauden y la festejan!!! A que le temeran? Que desean? Que a los 15 años sufran problemas alimenticios? Tengan que seguir algún tipo de dieta? Nosotros disfrutamos con la comida, cuanto más sana y sencilla mejor, nos gusta reconocer los sabores... Sentirnos a gusto, no pesado...
un abrazo!

Jime... dijo...

Cambiar el 'estilo' de alimentarme y alimentar a los chicos no es facil para mi... me criaron comiendo fritos, embutidos, carne, pastas y dulces y panificados... cuando nace Eliana empiezo a ver otras cosas, y la info me llega mas tarde, ya con Eli de unos cinco años... pero dentro de todo la vamos llevando bien :)
Lo que pasa a veces tmb es que le regalan dulces por ser 'buenos' con los chicos, y eso de que te miran mal porque sos tan mala madre q no les dejas tomar gaseosas! jajajaaj mucha presion social, seguimos saliendo poco, lo bueno del blog es que conocimos gente que tiene esta mirada de respeto y todo lo que eso trae a la vida de una familia y entonces estamos mas sanamente sociables, ya sabemos que si vamos de visita a tal o cual lado no vamos a tener q preocuparnos por ciertas cosas :)

Igual, cada vez q salgo llevo frutas... de todos modos aca hay dos kioscos por cuadra! y en fin, mucha fortaleza me hace falta, yo tmb soy adicta alos dulces :(

Muy bueno el post, como siempre :)

paloma dijo...

Malvina me imagino que debe ser difícil ya que dicen que el azúcar engancha más que el tabaco. Por ejemplo la chica que vive con nosotros este año es adicta al dulce y tiene toda la habitación llena de chocolatinas, caramelos. Al principio alucinaba con nosotros y sobre todo con los niños que no comían dulce. Yo al verla a ella si que he alucinado pues tiene una tremenda lucha interna, no quiere comer dulce (no por salud, sino por estética) pero no puede resistirse.
Tendrás que ir poquito a poquito pero no debe ser tarea sencilla y encima la gente que no colabora. Uf!!!!

Si Cristina yo también lo veo muy serio...dar veneno a los niños ¿para qué? Yo cuando veo a un bebé en el carrito que no sabe ni hablar con una piruleta, me pregunto tantas cosas...

Xamanz, no sabía lo de las ensaladas del Burger, es muy fuerte!!! Que gracia lo de que tu hija sea finita, la mayoría de los niños de teta se crían así..y claro la presión es mayor. Yo en cambio crío auténticas bolas, el pequeño tiene tantos rollos por todo el cuerpo que parece el muñeco de michelín. Pero luego cuando son mayores son chiquititos, y yo a veces pienso que las leches artificiales, las papillas con catorce cereales y miel, las chuches... deben tener algo para estirar a los niños, ja,ja....
Pero gordos o finos, altos o bajos, verlos crecer sanos es una auténtica bendición. Yo siempre pienso que llevo casi ocho años sin dormir una noche del tirón, pero porque me despiertan para mamar. Pero en ese tiempo no recuerdo que me hayan dado una mala noche por estar enfermos. Eso no tiene preciooooo. Un beso.

paloma dijo...

Jime ¿cómo va esa pancita? Las cosas llegan cuando llegan, y con el primer hijo "algunos" por ignorancia metemos tanto la pata. Yo también lo siento así con mi Salvador, no en ese tema concreto pero si en otros muchos. Por eso Dios me ha dado cuatro hijos, aprendo tan lentamente, que parece me da otra oportunidad..."a ver si ya con el cuarto haces las cosas un poco mejor"..je,je
Bueno Jime estás como Malvina, tendréis que compartir vuestras luchas. Ahora con el embarazo tendrás que alimentarte mejor y eso va en beneficio de toda la familia. Y también ayuda la red social. Nosotros gracias al blog tb hemos conocido un montón de gente y nos ocurre igual...
Un beso para tus preciosos niños y sobre todo para tí. Cuídate todo lo que te dejen y disfruta. El tercero se disfruta un monton ¿a qué sí? Y el cuarto más...Ayer estuve con una vecina que espera el quintoooo y dice que es una pasada y eso que su pequeño acaba de hacer un año. Adioooos.

XaManZ¨ dijo...

Lo del azucar en las ensaladas del mc donalds lo ví en super size me, realmente el documental da que pensar...
Jajaja, yo también siempre pienso que algo le deben poner a las leches artificiales y papillas, los cereales industriales,... algo para que crezcan tanto esos peques. Aunque una gran mayoría tiene luego problemas de sobrepeso, de concentración, de salud...
Será que le ponen algo... Yo creo que los niños de teta crecen más pausadamente, a su ritmo.

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