26 de julio de 2008

PARIENTES Y AMIGOS QUE NO COMPARTEN NUESTRAS IDEAS SOBRE EDUCACIÓN (I)

A raíz de las últimas entradas que he publiado sobre "alimentación" , y leyendo vuestros comentarios, he sido consciente una vez más, de lo difícil que nos resulta, a menudo, lidiar con la familia y los amigos, para poder educar y críar a nuestros hijos como queremos. Yo me he sentido presionada, juzgada, poco comprendida y nada valorada, desde que nació mi primer hijo y me temo, que no soy la excepción. Todo ha sido cuestionado y motivo de des acuerdo: que naciese en casa, que no le vacunásemos, le metiésemos en nuestra cama, que le cogiésemos en brazos, que le diese el pecho a demanda, que no le llevásemos a la guardería ni al parque, que no viese la tele, nuestra alimentación un poco más sana de lo que es frecuente y como colofón final que a los seis años siguiésemos emperrados en no llevarle al colegio. En cierta ocasión, una persona cercana a nuestras vidas, llegó a preguntarnos respecto a nuestro primogénito, no sin cierta preocupación: ¿cuándo íbamos a empezar a educarle?

A continuación voy a poner algunas ideas que he sacado del boletín nº 37 de la fundación educativa Pestalozzi, que tal vez nos venga bien a todos leer, releer, pensar, sentir. (Me he tomado la libertad de adaptar el texto a la educación en familia ya que la autora habla en todo momento de una escuela no-directiva).

Comenta Rebeca Wild que en esto de la educación alternativa, la crianza con apego y respeto, al ser temas tan apasionantes y que generalmente te hacen sentir tan emocionado y eufórico, es frecuente sobre todo al principio, que intentes que los demás entiendan, para lo cual les explicas tus razones…pero esto pronto resulta agotador y al final se termina por dejar de hablar de algo tan delicado y que remueve tanto, limitándote a tratar temas menos trascendentales. A mi me suele decir mi marido cuándo vamos a casas de familiares o amigos: "No se habla de niños, que quiero una jornada tranquila" No puedo dejar de recordar las palabras que Saint-Exúpery pone en boca del principito:
"Me abstenía de hablarles de la serpiente boa, de la selva virgen y de las estrellas. Poniéndome a su altura, les hablaba del bridge, del golf, de política y de corbatas. Y mi interlocutor se quedaba muy contento de conocer a un hombre tan razonable"
A veces las censuras frecuentes pueden reafirmar nuestros propios temores, resultando menos conflictivo volver a lo seguro, a lo de toda la vida. Si tomamos la decisión de seguir este camino diferente junto a nuestros hijos, nos metemos en un proceso en el cual resulta inevitable pensar por nosotros mismos, evaluar nuestras propias experiencias y aprender de nuestros propios errores. Hay también que buscar estrategias para convivir con las personas que nos importan mucho, pero sin dejarnos influenciar demasiado por sus ideas divergentes. Todo esto implica un largo proceso de cambio y crecimiento dentro de nosotros mismos.
Desde los primeros meses y años de la vida de un hijo hay que armarse de valor y valentía, si queremos defender su autonomía sensorio-motriz frente a las ganas de otras personas de divertirle, estimularle, hacerle comer, reír, repetir palabras, saludar, caminar, quitarle en definitiva oportunidades para percibir el mundo a su manera, escoger para sí lo que necesita y resolver sus primeros problemas por su propio esfuerzo.
Supongamos que ya hemos aprendido a poner límites hacia tantos consejos bienintencionados que nos invaden. ¿Pero qué hemos de hacer en casa de amigos o parientes, donde ellos se portan con nuestro hijo a su manera, pero donde nosotros sentimos que están interfiriendo o faltándole al respeto? ¿Cómo lograr apoyar a nuestros hijos sin cerrarnos contra el resto del mundo?
Un niño al que permitimos crecer con autonomía en nuestro hogar, desarrolla una sorprendente capacidad de diferenciar las diversas circunstancias. Pronto se dará cuenta de que algunas personas se portan de forma diferente que sus padres y puede tomar su decisión personal de defenderse o adaptarse. Claro que es nuestra responsabilidad percibir si a lo mejor le encanta que otros le manipulen y preguntarnos si esto no será porque le falta amor no condicionado , atención sincera y si recibe realmente de nosotros, un afecto que le satisface. Podría ocurrir que el niño sufra demasiado por el trato de otras personas, siendo incapaz de poner límites o defenderse. En este caso deberíamos protegerle a tiempo, se trata una vez más de prioridades ¿Es prioritario quedar bien con nuestros parientes o amigos o salvar a nuestro hijo de experiencias que no puede asimilar?
Si los niños nos exigen tener lo mismo que los vecinos o comer las mismas cosas, habrá que ponerles un límite firme: “Así es donde ellos, pero en nuestra casa vivimos de otra forma”.Algunos padres temen que esto pueda confundir a los niños, pero ellos son capaces de distinguir entre diferentes ambientes y nuestra claridad les ayudará a moverse y orientarse en distintos lugares con sus características variables.
Cuando educamos en familia e intentamos respetar sus auténticos intereses, sus necesidades de jugar, de moverse, de vivir como niños, en algún momento seguro que nos preguntamos: ¿cómo sobrevivirán nuestros hijos a las presiones sociales de “saber las cosas igual que sus primos, que sus vecinos”, como por ejemplo el aprender a leer y escribir y saber las tablas de multiplicar según hacen todos?. La autora sostiene y ha podido constatar, que este tipo de niños, si están muy seguros del apoyo de sus padres, son capaces de defenderse muy bien frente a los alumnos de las escuelas . El problema es diferente cuando el tío o la vecina o el abuelo cuestionan a “este niño vago”, "que siempre hace lo que quiere", se burlan de él o le presionan. En este caso nuestra obligación es poner límites a los adultos, porque al fin y al cabo somos nosotros los que hemos escogido esta educación para nuestros hijos.
En mi experiencia he podido constatar que la presión social, a mis hijos no les afecta ni un poquito, pero si a mí, a mi ego. Cuenta Rebeca Wild el caso de una niña de siete años, cuya abuela intentó chantajear para que aprendiera a leer y escribir con un regalo. La niña lo aceptó pero lo repensó y devolvió el obsequio a su abuela ya que ella "aprendería cuándo quisiera" y así fue...a los pocos meses aprendió pues necesitaba descifrar los letreros que encontraba en su camino.
A mi me sucede a menudo que a eso de las nueve de la noche le recuerdo a mi hijo mayor que no hizo "cierta tarea" y me suele responder con angustia: "Un momento mami, es que no he tenido tiempo, termino de jugar y voy.............." Yo me pregunto: si casi ocho años de juego, interrumpido sólo para cargar pilas y seguir jugando, parece que no son bastantes, ¿Qué va a ser de los niños, que aún siendo mucho más pequeños, ya apenas tienen tiempo para el juego libre? Niños cuyas vidas se les esfuman mientras están en el colegio, en las múltiples actividades, en el coche de un lugar para otro, las tareas para casa, el baño diario y la televisión...
Continuará...

19 comentarios:

malvina dijo...

No pude aguantarme y lo imprimì para volverlo a repasar cuando estè metida en cama.Y necesitarìa escribirte tantas cosas que no sè ni por donde empezar,ademàs de que tampoco es la idea de que sature el blog ajjaja!!!
Ayer pensaba mientras que Camilo pedìa jugar con una niña que antes veìa mucho,hasta que yo fuì poniendo limites tanto a la niña como a su mamà,por lo tanto ahora nos vemos una vez al año,que no hemos ido quedando tan solos,pero al mismo tiempo lleguè a la conclusiòn que estos amores y estas amistades tan condicionados no son lo que yo quiero para mi familia,nos han trabajado tanto el sentimiento de culpa que en el momento que pones un limite muy necesario para que tu hijo estè bien,pues te sientes mal y quiseras que la otra persona lo entendiera y no hubiera malos rollos y todos felices y contentos,eso no existe.
Me doliò mucho un trozo del texto...y es cuando habla de que hay que estar muy atentos de que nuestros hijos caigan en esto de agradar...uffff no sabes como sufro cuando Camilo hace algo que no quiere ,esto sucede siempre con sus abuelos y su tio,es algo que estoy trabajando mucho dentro de mi,porque para mi ahora es muy dificil cubrir sus demandas y estar con Lucia al mismo tiempo,màs todo el trabajo ,etc,etc y se me mueve todo cuando me veo reflejada en el,cuando veo que yo tambien muchas veces quiero agradar por el simple hecho de no estar sola,pero poco a poco se que iremos limpiando camino y mis hijos tendràn muchas cosas claras,màs que yo por supuesto.Gracias por prestarme tu blog jajaja....algùn dia Paloma harè el mio.
Besos miles

XaManZ¨ dijo...

Gracias por el texto, creo que has reflejado bien lo que pasamos todos y todas. Para mí es terrible visitar a los yayos, sufro por Zoë porque todo lo hacen al reves de lo que somos. Me siento policía pero siempre termino preguntándome quien es la importante de la historia?? Lo malo es que no siempre estoy vigilando y hace falta que me de la vuelta para que le gojan la cabeza, se la aplasten contra la suya y digan "dále un besito a la yaya". Se me retuerce el estómago de sólo pensarlo. Para ellos un niño es un libro en blanco que no tiene opinión, que hay que enseñar,... Me cuesta muchísimo verlos, tanto que casi prefiero no ir porque no ven, no entienden, no respetan, sobre todo no VEN!!
un besote!

Marcela dijo...

a mi a veces me pasa: querer agradar para no estar sola...

gracias Paloma por tomarte el tiempo de escribir esto.
A mi es lo que más me preocupa, hacerlo bien para que las malas influencias no les influyan. Por ahora sí que les afecta y por eso creo que no lo estoy haciendo bien. Pero quiero darme mi tiempo, seguir mejorando como persona y ver si da resultados...

un beso

Airenita dijo...

Gracias, gracias, ¡es tan cierto! Que me digan si hay alguien quien no lo ha vivido.Y esa lucha agota.

Os invito a todos a participar en el Carnaval de blogs Educando en Familia. El tema en su cuarta edición creo que está relacionado un poco con este post. Los detalles:
http://librescomoelvolcan.blogspot.com/2008/07/iv-edicin-del-carnaval-educando-en.html
besos Paloma, esperamos la segunda parte...

Oliva dijo...

Que bueno Paloma...Justo hoy, que hemos pasado un dia de campo con amigos, me venia haciendo las mismas preguntas. Yo estoy muy harta de soportar todo tipo de comentarios, indirectas y sugerencias venidas de personas que supuestamente te quieren. Pesonas que no te respetan, ni a ti ni a tus hijos, que no admiten otros modos y que tratan por todos los medios de alienarte. Si...hay que estar poniendoles limites contantemente a esos adultos intrusos comeñiños, como yo los llamo y resulta agotador.. muchas veces inutil. Asi que, cada vez mas, opto por separarme de esas personas que tanto me quieren e intento buscar otras almas mas libres aunque mas lejanas.

MartaSada dijo...

Ay, Paloma... has vuelto a poner el dedo en la llaga tu también. Lo que hay a mí alrededor con el tema crianza y educación, ya no es ni siquiera presión (alguna curiosidad aislada) sino un completo vacío. Solo con siquiera mencionar la idea de educarles en casa, se producido un silencio-tabú...tienes razón cuándo dices que casi debe ser por comodidad... por no tener que oír cosas que no les gustan, o por no tener que empezar a pensar mal de nosotros (como si estuviésemos tarados, y es mejor no preguntar...).
Muy curioso, la verdad.
Y yo, en parte lo agradezco, aunque me aleja de mucha gente, porque sé que oralmente y bajo presión, me bloqueo, y tengo tanto que decir, que probablamente al final quedaría todo en unos titulares absurdos, incoherentes, y faltos de significado.
Lo primordial, creo, es que lo que hagamos signifique para nosotros, y para los nuestros. Los demás, la pelota está en su tejado... y creo que si ven a unos niños felices, alegres, contentos...es la mejor exposición.
Me ha encantado este hilo, Paloma, Gracias.

Guayarmina dijo...

no podrían haber sido más oportunas tus palabras,hoy lo he pasado realmente mal con mi suegro que todo el rato que está con mi hija se la pasa preguntandole como se llama,cual es éste u otro color,no sabe relacionarse con ella de otra manera,y por más que le explico a él no hay forma.Y cuando llega la hora de despedirse le pide mil veces que le de un beso,mi hija cómo lo ve poco pues no se lo quiere dar y hoy de tanto insistir se lo ha dado y ami se ma ha roto el corazón al ver la cara de complaciente y resignada de mi niña.
Que díficil!
muchas gracias de verdad,lo voy a imprimir para releer.
SALUDOS
estaré a la espera de la 2º parte

paloma dijo...

Malvina compañera de teta e insomnio....
No acostumbro a escribir entradas demasiado largas porque a mí personalmente tp me gusta leer en el PC y además no quiero que me vean mucho los niños. Pero no pude resumir y es por eso que la he dividido en tres entregas. Una vez decía una mamá que educa en casa que ella se dedicaba a "ser" y nada más...para ellos somos espejos. Pero claro cuando estás con un bebé o más en casa, se complica todo hasta límites insospechados. Te comprendemos Malvina, yo este año me lo he tomado en plan "supervivencia" y para el siguiente tenía muchos planes que creo van a tener que ser pospuestos. Siempre sufriendo por tu Camilo, a mí me sucede con Salvador..Los demás se crían solos y mejor...Azu también comentaba que ellos siempre invertían mucho en el mayor, debe ser la tónica.
Un beso amiga, que podemos con ello.

paloma dijo...

Xamanz me ocurre lo mismo. No vemos en exceso a la familia, pero cuando sucede, suele ser para que examinen a los niños, les cuenten historias para no dormir, les pongan la tv, les digan que se corten el pelo pues parecen niñas....es algo tan esporádico que no creo que deje huella en ellos, pero en mi si. Paso un mal rato y no tengo necesidad de ello. Es cierto que cada vez se te hace más cuesta arriba realizar ciertas visitas y me reconforta sentir que no soy la única.
El problema es que sus comentarios te duelen tanto...sobre todo cuando son las personas que se supone te quieren. Por eso para mi la presión, el juicio, el vacío me ha venido siempre de la familia. La opinión o los comentarios de los amigos o conocidos jamás me ha quitado el sueño, no duelen, no hieren...es tan diferente.
No consigo entender por qué estamos en el punto de mira, ya que no hacemos daño a nadie..pero que temen!!!!!

paloma dijo...

Marcela todos queremos agradar a los demás, quedar bien..No es lo deseable ni lo perfecto, sólo hemos de quedar bien con nosotros mismos, pero hija somos humanooooooos.
Creo que tu tienes mucho trato con la familia y eso es una bendición, pero tendrás que aprender a ponerles límites y cuanto mas tardes es peor. Imagino que será la familia de tu marido por lo que es más sencillo, quedarás borde, pensarán muchas cosas, ja,ja...pero lo importante son tus niños y sobre todo que se os respete. También puedes pedirle a Joaquín que hable con ellos.
Espero que estés más animada.
!Que bien que os viéseis con Ananda, Cristina y Paris!!!!
Un beso.

paloma dijo...

Airenita:
Si agota, si....A veces se lleva con la cabeza bien alta y otras sólo quisieras ser un avestruz, ja,ja..
El tema del cuarto carnaval es un sueño para una noche de verano............Enhorabuena por tu don y gracias por compartirlo.

Marcela dijo...

los límites con la familia de Joaquín están super puestos, hace rato, aunque me ha costado casi una gastritis!!! y que mis nervios estén a flor de piel y muchas lágrimas, pero ya está!!!
Joaquín siempre me ha apoyado por suerte!
lo de querer agradar lo digo por la gente en general...y la gente en general es a la que tengo que ponerle límites constantemente, pero igual que todas por lo que puedo ver! jeje
sí ya estoy bien, animada, alegre como siempre...y con pilas...pero claro, yo sólo tengo dos hijos!!!
lo tuyo es heróico! a ver si dentro de unos años también estoy como vos, jaja

la visita de Cristina, Paris y Ananda, genial, a ver si se animan ustedes!
besos

cristina dijo...

Es cierto que si educamos en familia estamos sometidos a una presión externa "por ser diferentes", tanto los niños como los padres. El otro día un tío mio que sabe de sobra que Ananda no va al cole le preguntó por el cole, y al decirle ella que no iba le dijo:"¡Y no te da vergüenza!". Ananda afortunadamente no hizo ni caso (al menos exteriormente, no se en su mente que pasaría en ese momento), y yo, como dice Paloma, preferí hacer caso omiso y seguir hablando "de cualquier cosa". Hay veces que depende de con quién, no vale la pena gastar energía...

amigoshomeschoolers dijo...

Hola,
acabo de leer este post, y solo un pequeño consuelo, con quien más os van a machacar desde el entorno familiar es con el mayor, después se van frenando, porque ven que pasas de ellos y que todo fluye, que sigues dando teta y que tu hijo después es una persona normal, incluso más agradable que otros que ni la han probado, ven que aunque no lo llevas al cole sí está educado, incluso mejor que algunos que conocen, ven que los niños están bien y se acostumbran.Sois los raros de la familia, pero ya está...
Mis suegros llegaron a intentar humillar y avergonzar a Yvain cuando tenía tres años porque aún mamaba, y me puse super dura con ellos, me da igual ser la borde de la familia, mi responsabilidad y compromiso es para con mis hijos, no para con ningún adulto, por cercano que sea. Ahora les parece muy bien que los niños mamen tanto y jamás nadie le dijo nada ni a Tristany ni a Ginebra (Y Tristany mamó más que Yvain, hasta los 4 años y medio, justo un año más)Al principio estaban en contra de que educaramso en casa, creían que estábamos locos y que ibamos a desgraciar al niño, ahora me ayudan a doblar dípticos de ALE y comparan en positivo a Yvain con otros niños de su entorno, y creen que somos unos buenos padres y que su nieto es estupendo :-)
El tiempo apacigua todo, al menos en el entorno, otras cosas son los desconocidos, pero esos no importan.
También hay que aprender a pasar un poco, los niños son muy inteligente sy distinguen muy bien lo que pasa en cada sitio y como es cada persona.

paloma dijo...

Oliva estoy totalmente de acuerdo contigo. Que de cierto hay en eso de los amores que matan...¿verdad?
Muchas veces te encuentras mucho más féliz (y tus hijos) entre personas que acabas de conocer, pero entre las cuales existe ese respeto...que te hace sentir tú mismo, que no te juzga, que te acepta..Un beso.

paloma dijo...

Si, Marta se de que hablas, yo también he sentido ese vacío y tb se lo que es sentirte bloqueada ante un imbécil (con perdón) que no sabe ni de lo que habla. Creo que todos hemos pasado en algún momento por todo ello.

paloma dijo...

Ánimos Guayarmina...Cuánto se sufre por los peques eh!!!Lo que sucede es que ellos no conocen otro modo de tratar a los niños, les quieren a su manera...por lo cual yo a veces tengo la duda de si es mejor que les vean o que no...Al fin y al cabo son sus abuelos, pero si que es terrible...
Besitos..

paloma dijo...

Cristina a buen entendedor pocas palabras bastan...

Azu tienes más razón que un santo ...es que al primero le pilla todo. Con el cuarto ya te dejan en paz, ja,ja..
Lo malo es que este no es consuelo para las que sólo tienen uno. Me imagino toda la vida demostrando, dando explicaciones...Una pesadilla..Un beso para toda la famili.

amigos homeschoolers dijo...

Tienes mucha razón, me imagino que las que solo tienen uno arrastran esto bastante más tiempo :-(

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