Hace unos años tuve la ocasión de conocer a unas familias europeas, que trabajaban como voluntarios en Perú. Vivían en comunidad, casi todas eran familias muy numerosas, con siete u ocho hijos biológicos y uno o dos adoptados. Pude pasar un tiempo con ellos, vivían excepcionalmente felices y con mucha, mucha austeridad. Me llamó tanto la atención su testimonio de vida, que un día hablaba de ello con un compañero de trabajo (lo del trabajo fuera de casa, me parece que sucedió hace miles de millones de años) y él me decía que le parecía imposible vivir con tan pocas cosas materiales.
-¿Y qué comen?
-Pues lo que comen todos los muy "afortunados" allí. Un poquito de arroz, papas, pan, a veces fruta, casi nunca lácteos, muy ocasionalemente carne o pescado.
-¿Y la ropa?
-Pues cogen la que necesitan de lo que se envía desde España u otros países del primer mundo.
-¿Y juguetes?
-No, eso no tienen pero no los necesitan, tienen hermanos y están rodeados de cientos de niños constantemente. Ellos mismos se hacen los juguetes, pelotas con trapos, cometas con bolsas de basura que vuelan tan alto que se pierden en el cielo y a veces llega algún juguete....que nuestros niños ya no quieren.
-Pues sabes lo que te digo: "Que yo para tener hijos en esas condiciones no los tengo"

Nunca he olvidado esa sentencia, el convencimiento al hacer tal afirmación, pero es que lo curioso del asunto es que es el pensamiento dominante en nuestra sociedad. Tener hijos es un lujo, los niños cuestan muchísimo dinero, si yo tengo un hijo es para darle todo lo mejor (es decir cosas que se compran con dinero), las personas que tienen más de un hijo sin tener mucho tiempo (léase tiempo como sinónimo de dinero) son unas irresponsables. El otro día leía con tristeza en el blog de
Ipe, como es imposible adoptar un niño definitivamente o temporalmente, si no demuestras solvencia económica..."no pueden medir el amor por lo que miden la declaración de la renta", decía Carmen.
Pero es mentira, otra gran mentira y por favor que no se me mal interprete, esta afirmación no es universalizable, ya se que hay niños que mueren de hambre en nuestro planeta y sus madres no tienen que darles para acallar su llanto. Hablo de la realidad que conozco, de un país del primer mundo, de una clase media que puede permitirse tener buenos coches, casas calentitas en invierno y frescas en verano, que viajan de vez en cuando, que llevan a sus hijos a todas las actividades extra escolares que les permite su agenda, que celebran los cumples de sus hijos en los burguer, que tienen tv y ordenadores y tecnología en general, de última generación etc.....Porque son esos los que "se creen" que un bebé cuesta muchísimo, muchísimo dinero. Yo lo achaco a que están "informados", los que no vemos la tv no nos enteramos de lo caro que está todo. Muchas veces cuándo te ven con "tantos" niños, está el graciosillo que te pregunta: ¿Qué pasa que no tenéis tele? Y es entonces cuando le respondes: "pues no, no tenemos" ...ahí se quedan cortados y calladitos pues no saben si sigues con la broma o qué...
¿Qué necesita en realidad un bebé? Leche, calor, brazos, amor, tiempo, dedicación.........Todo gratis. Ah se me olvidaban los pañales...pero los hay de tela, si, si de los de lavar de toda la vida, que además se heredan, je,je..y también he oído hablar de bebés que se crían sin pañales, pero de eso no puedo hablar pues lo desconozco.
Además si nos paramos a reflexionar un poco en todo lo que compramos a nuestros pequeños de más, todo eso que hace que tener un hijo hoy en día sea tan difícil y costoso para tantas familias, comprobamos que no contribuye más que a alejarnos de ellos, creando distancia entre el bebé y la mamá o el papá, separándolos, aunque sea de una manera muy sutil e incluso artificialmente bella (esos bordados, esas cunitas de príncipito y más adelante esos juegos electrónicos o esos portátiles).Pensemos en la lactancia artificial con todo lo que inevitablemente conlleva: biberones, chupetes, montones de accesorios...Los carros para llevar al bebé, los coches de paseo, las hamaquitas para tenerle en casa, la cuna, el moisés, los artilugios para ver y escuchar al bebé mientras duerme alejado de los padres....Todos estos artefactos son absolutamente prescindibles y es que la crianza natural y con apego es además de económica muy ecológica.
Bueno, de acuerdo.... el bebé crece...y ya no es todo gratis, pero si te buscas la vida....te pueden salir algunas cosas a muy buen precio. Existen tiendas de segunda mano en las que además se puede ir con niños pequeños sin estar sufriendo y donde se pueden adquirir ropa, calzado, libros buenísimos, muebles, juegos didácticos, juguetes, etc...Existen alternativas a la escolarización convencional, muchísimo más económicas, como por ejemplo el homeschooling. (Con todo el dinero que ahorras de matrículas, mensualidades, excursiones, libros de texto no elegidos por los padres, uniformes, gasolina, comedores etc....se pueden comprar libros y música de calidad, que sirven para todos los hermanos y materiales de los que se beneficia toda la familia)
Llenamos nuestras vidas de tantas cosas que al final no hay espacio para las personas, para lo verdaderamente importante, se pierde el norte.
El otro día paseaba con mi hijo mayor y al ver los niños y las niñas vestidas de marineros y princesas, me preguntó: "¿mamá qué tienen que ver los marineros con la Primera Comunión? Y le respondí que eso mismo me preguntaba yo hace años y nadie me ha sabido responder. El año que viene, si Dios quiere, él recibirá el sacramento de la comunión y no habrá fiesta con payasos, ni traje de marinero, ni regalos espectaculares, ni reportajes fotográficos, ni gastos de ningún tipo. Bueno, invitaremos a los familiares intimos a comer en casa, no es plan de despedirlos a esas horas sin un refrigerio, !que una cosa es ser austero y otra grosero!...Pero hay quién se endeuda para celebrar la boda, los bautizos, las comuniones como Dios manda, ¿qué dios será?, se endeudan para darles a sus hijos lo "mejor" y claro las cuentas no salen (ya lo decían las estadísticas).
...no se quién escribió esto pero me encanta:
Con dinero se compra el placer, pero no el
amor,
Con dinero se compra el espectáculo, pero no la
alegría,
Con dinero se compra un esclavo, pero no un
amigo,
Con dinero se compra una mujer o un hombre, pero no una
esposa o un esposo,
Con dinero se compra una casa, pero no un
hogar,
Con dinero se compran alimentos, pero no el
apetito,
Con dinero se compran medicinas , pero no la salud,
Con dinero se compran diplomas, pero no la cultura,
Con dinero se compran libros, pero no la
inteligencia,
Con dinero se compran escuelas, pero no la
educación,
Con dinero se compran tranquilizantes, pero no la paz,
Con dinero se compra la indulgencia, pero no el
perdón,
Con dinero se compra la tierra, pero no el
cielo.