Hace unos meses recibí un correo de una mujer que se está planteando el homeschooling, ella vive en Costa Rica y en su país esta opción educativa es practicamente desconocida. Me encantaron sus palabras acerca de su aprendizaje que quiso compartir conmigo y ahora con su permiso copio aquí. Gracias Sabina...
"Mi mamá es odontóloga, estuvo en casa desde mis 3 años hasta los 5. Yo la perseguía para que me leyera historietas, para “librarse de mí” me enseñó a leer. Aprendí rápido con su método empírico, había sembrado la semilla. En ese entonces vivíamos en San José, pero cuando yo tenía 5 años mis padres se divorciaron, ella volvió a trabajar con el Seguro Social y la enviaron a la Zona Atlántica del país, para allá nos fuimos, a un pueblo de lo mas rural que te puedas imaginar. Casi todos mis compañeritos tenían padres que apenas sabían leer y escribir, se dedicaban en gran parte a labores agrícolas y no tenían libros en sus casas. Desde el principio la diferencia fue notable, mis calificaciones fueron siempre las mejores, yo aventajaba enormemente a todos mis compañeros haciendo un mínimo esfuerzo. En primer grado la maestra le propuso a mi madre a medio año pasarme a segundo, porque me aburría en clase, ella me dejó la decisión a mí y yo acepté encantada. (Eso se podía hacer en aquellos tiempos, ahora son muy estrictos, ya sabes, todos los niños agrupados indefectiblemente por edad) A mi mamá siempre le decían mis maestros y mis compañeros o sus padres que yo era una chiquita muy pero muy inteligente. A pesar de ser tan pequeña yo siempre tuve claro que mi ventaja estribaba en los recursos que tenía a mano, en el apoyo que me podía brindar mi mamá cuando necesitaba que me explicara alguna materia, en los libros que ella me compraba, en las conversaciones que tenía con ella y que ampliaban mi mundo, no había tal “inteligencia sobresaliente”. Cuando estábamos viendo en la escuela cuáles eran los países de Centroamérica yo ya me sabía los del continente entero y más, pero no como un tema de estudio, sino de cultura general. Y todo esto lo relacioné con homeschooling hasta hace poco. En resumen:¡¡¡ mi éxito en la escuela tradicional era ni más ni menos gracias a todo lo que yo estaba aprendiendo fuera de ella!!!! Y esto que mi madre por su trabajo casi no estaba en casa, pero yo tenía libros y un gusto enorme por la lectura, además la acompañaba sobre todo en vacaciones, a sus trámites de bancos, al colegio de cirujanos dentistas, a la municipalidad, etc. Cierto que a veces me aburría, pero yo sabía cosas “de grandes” que muchos niños no sabían.
"Mi mamá es odontóloga, estuvo en casa desde mis 3 años hasta los 5. Yo la perseguía para que me leyera historietas, para “librarse de mí” me enseñó a leer. Aprendí rápido con su método empírico, había sembrado la semilla. En ese entonces vivíamos en San José, pero cuando yo tenía 5 años mis padres se divorciaron, ella volvió a trabajar con el Seguro Social y la enviaron a la Zona Atlántica del país, para allá nos fuimos, a un pueblo de lo mas rural que te puedas imaginar. Casi todos mis compañeritos tenían padres que apenas sabían leer y escribir, se dedicaban en gran parte a labores agrícolas y no tenían libros en sus casas. Desde el principio la diferencia fue notable, mis calificaciones fueron siempre las mejores, yo aventajaba enormemente a todos mis compañeros haciendo un mínimo esfuerzo. En primer grado la maestra le propuso a mi madre a medio año pasarme a segundo, porque me aburría en clase, ella me dejó la decisión a mí y yo acepté encantada. (Eso se podía hacer en aquellos tiempos, ahora son muy estrictos, ya sabes, todos los niños agrupados indefectiblemente por edad) A mi mamá siempre le decían mis maestros y mis compañeros o sus padres que yo era una chiquita muy pero muy inteligente. A pesar de ser tan pequeña yo siempre tuve claro que mi ventaja estribaba en los recursos que tenía a mano, en el apoyo que me podía brindar mi mamá cuando necesitaba que me explicara alguna materia, en los libros que ella me compraba, en las conversaciones que tenía con ella y que ampliaban mi mundo, no había tal “inteligencia sobresaliente”. Cuando estábamos viendo en la escuela cuáles eran los países de Centroamérica yo ya me sabía los del continente entero y más, pero no como un tema de estudio, sino de cultura general. Y todo esto lo relacioné con homeschooling hasta hace poco. En resumen:¡¡¡ mi éxito en la escuela tradicional era ni más ni menos gracias a todo lo que yo estaba aprendiendo fuera de ella!!!! Y esto que mi madre por su trabajo casi no estaba en casa, pero yo tenía libros y un gusto enorme por la lectura, además la acompañaba sobre todo en vacaciones, a sus trámites de bancos, al colegio de cirujanos dentistas, a la municipalidad, etc. Cierto que a veces me aburría, pero yo sabía cosas “de grandes” que muchos niños no sabían.
La secundaria la cursé en un colegio privado católico, más cerca de la capital, y no tuve grandes problemas para adaptarme a un sistema académico mucho más exigente, lo único fue que no me hice buenos hábitos de estudio en primaria, y eso siguió conmigo y me acompañó hasta mi último año de universidad."
NOTA: (En un comentario que ha dejado Nuria parece ser que hay una asociación homeschooler que se reune habitualmente...¡¡qué bueno!!...)
NOTA: (En un comentario que ha dejado Nuria parece ser que hay una asociación homeschooler que se reune habitualmente...¡¡qué bueno!!...)




