14 de agosto de 2012

Otra razón para educar en familia: Hablar de sexo con nuestros hijos

“La familia es el lugar donde se aprende a amar a otro por lo que es, a diferenciar el “ser” del “tener” –utilidad, fuerza, salud, inteligencia, belleza, bienes materiales…- Es, por tanto, el lugar donde verdaderamente podemos mostrarnos sin máscaras, seguros de ser queridos y aceptados tal y como somos. Es verdad que los padres tenemos muchos quehaceres y responsabilidades que nos reclaman. Existe por eso la tentación de delegar, con buena intención, pero escasos frutos, la tarea educativa de los hijos a las escuelas, que ven fracasados con frecuencia sus nobles intentos de educar para la paz y en valores. Esta educación, al igual que la afectiva y la sexual, se transmite cotidianamente, de modo natural, a través de las incidencias normales de la vida. Se educa por ósmosis a los hijos

“Hablemos de sexo con nuestros hijos” Nieves González Rico

Esta es otra razón importantísima en nuestro caso para educar en familia, de lo cual no te das cuenta hasta que los críos van creciendo. Como dice Nieves González Rico: la educación afectiva y sexual se transmite cotidianamente, de modo natural.....
Y estoy en absoluto desacuerdo con que el Estado asuma este papel que pertenece a la familia. Los niños reciben en la escuela, tal vez sin estar preparados cierta "educación sexual" que puede estar totalmente en desacuerdo con los valores de la familia y que yo sepa no es posible objetar, al menos en España.
Es importante respetar el ritmo de los niños en estas cuestiones tan vitales e íntimas y esperar a que pregunten, pues si no preguntan será que no es su momento.
A veces he pensado si no tendría que ponerme a hablar de ciertas cosas con los mayores y en seguida caigo en que han visto nacer a sus hermanos pequeños, ser amamantados, ven la regla de mamá como algo natural, están constantemente viendo nacer animalitos en casa.....La sexualidad no se puede separar de la vida.
Y cierto que son más inocentes, en el sentido de que no tienen la "malicia" que puede tener un niño de esas edades escolarizado. Los niños cada vez más pronto dejan de serlo, pues la publicidad y la moda se enfocan para darles un aspecto de jovencitos, cuando son todavía muy pequeños. Se están quemando etapas y ya veremos que consecuencias trae eso en un futuro. Cada vez empieza antes la adolescencia y a la vez se prolonga hasta edades increibles...es la eterna adolescencia, tal vez tenga que ver con el mito de la eterna juventud, el no querer asumir responsabilidades  y todo esto me imagino que le interesa a nuestra sociedad de consumo pues los "pequeños precoces adolescentes" empiezan también a consumir a edades más tempranas.
Como dice una amiga con mucha experiencia como mamá: ¡¡¡Bendita inocencia!!!


4 comentarios:

Silvia dijo...

Muy bien dicho y escrito Paloma. Es cierto, se aprende de forma natural, y la familia es el lugar ideal. Gracias por la recomendacion del libro.

Besos,

s

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo. La educación sobre la sexualidad debería ser feudo exclusivo de los padres. El estado no debería inmiscuirse.
La mejor manera de educar sobre la sexualidad es mantener un diálogo fluido con nuestros hijos desde que son pequeños, pues si no les hemos acostumbrado a eso, ¿por qué han de escucharnos cuando les planteemos temas de ese tipo. para poder hablar sobre sexualidad cuando llegue el momento, debemos haber estado hablando de todo antes.
En cuanto a la adolescencia, es una invención moderna. Antes ni siquiera se planteaba la existencia de esta "etapa". Los hijos cada vez les dan a los padres más quebraderos de cabeza. En mi generación no era así.

Carolina

paloma dijo...

El libro está bien, sobre todo en lo que respecta al tema que nos interesa, siempre puede haber matices con los que no estás de acuerdo....
Creo que la autora es discípula de Alfonso López Quintás.
Besos Silvia.

Carolina qué exagerada eres ja,ja...en nuestra época también había adolescencia. Pero tienes razón en cuanto a que en muchas otras culturas pasa desapercibida. Al menos no es el "despiporre" de aquí. Besos.

Anónimo dijo...

Sí, sí que había adolescencia en nuestra época, pero no les decíamos a nuestros padres cosas como "¡sois los peores padres del mundo!", ni les faltábamos al respeto como veo que me cuentan mis amigas de sus hijos. Algunas no saben cómo manejarlos.
El hijo de 18 años de un amigo de mi hermana se fue hasta un país de Asia en pos de una novia, todo en contra de la voluntad de sus padres. Pero al final, los padres le mandaban 1000 euros al mes, diciendo: bueno, si estuviera aquí estaría metido en el botellón... Yo no me resigno a eso. Tengo otras perspectivas para mis hijos, la verdad...
un abrazo

Caro

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