9 de enero de 2017

Balance del primer trimestre

Este primer tramo del curso ha sido un poco raro pero en general estoy contenta pues al menos he logrado llegar a Navidad con el mínimo estrés posible (lo cual no quiere decir relajada porque eso sería imposible)
Lo del libro me ha quitado algo de tiempo para estar con los chicos y sobre todo para preparar cosas nuevas por lo que hemos estado viviendo de las rentas. Es decir con material y lecturas que ya tenía programadas y preparadas. Admiro muchísimo a las mamás que trabajan fuera de casa porque yo me descentro muchísimo cuando tengo que hacer cualquier cosa que no esté estrechamente ligada a los niños. Me ha salvado tener hijos que ya trabajan de manera autónoma. El mayor es mi mano derecha y me ayuda mucho con los pequeños sobre todo para explicarles lo que no entienden.
  • Hemos mantenido una buena rutina de lectura diaria. Dos lecturas diarias para los mayores, dos para los siguientes y 10 minutos diario del Quijote para todos. Con esta última ha habido protesta generalizada, hemos empezado el libro unas cuantas veces y siempre lo hemos dejado a medias. Espero que esta vez sea la definitiva, porque como lo demore más los mayores ya se plantan y se acabó. La cosa es que luego cuando les leo hay veces que se parten de la risa. Con los libros que si nos reímos todos, es con los de Durrell.
  • Hemos visto un rato cada día de películas en inglés.
    Leyendo de nuevo para Yago los cuentos
    de Beatrix Potter.
  • Han trabajado todos a diario matemáticas y lengua. Para el nuevo año me he propuesto tener algo mas de constancia con los dictados, la copia y la memorización.
  • El mayor estudia tanto que a veces le tengo que obligar que salga al jardín a despejarse...y además yo ¡¡¡alucino!!! porque estudia sin tener que examinarse. Esto si que si no lo veo no lo creo. Toda mi vida estudié para los exámenes (quizá en la universidad un poco menos) pero eso de llevarlo todo al día sin tener una fecha tope me parece increíble, pero doy fe de ello. Y la cosa es que tampoco es el típico empollón, vamos que disfruta vagueando, jugando con sus amigos o sus hermanos, a su rollo...o sea que debe ser mucho sentido de la responsabilidad.
  • El pequeño está en esa etapa en la cual no puede separarse de mi ni un momento. El otro día comentaba con mi amiga Madalen que es una maravilla sentirse tan amada. Cuando tienes hijos mayores que ya protestan, se rebelan, critican lo que haces o dejas de hacer etc...un pequeñín así que todo lo que necesita para ser feliz es estar en tus brazos es conmovedor. Como por experiencia se que se pasa, voy a intentar no protestar mucho y disfrutarlo a tope. 
  • He echado en falta más visitas turísticas. La verdad que no hemos salido apenas pues dejé los viernes sin homeschooling para estos menesteres, pero como el papá ha estado trabajando mucho por eso de ir con él al final no hemos hecho salidas, pero bueno los museos seguirán ahí por un tiempo digo yo...
  • También ha cojeado la cosa en cuanto a manualidades, debe ser que estamos en una etapa menos creativa.
  • No he vuelto a utilizar los bits de inteligencia para el pequeñín pues dejaron de interesarle absolutamente. Uso cada semana de una manera bastante informal los bits de cultura general para los cinco.
He apuntado en mi agenda lo que hacíamos a diario, lo cual es muy útil. No se te escapa nada y cuando haces un repaso te entra un subidón impresionante.
Y colorín, colorado se acabó el 2016, ha empezado el 2017, y hoy justo cuando reanudábamos nuestras rutinas tres de cinco están malos. O sea que chimenea a tope, sofá, brazos y teta para uno, zumos y caldos para otros, películas y lectura en voz alta para todos. Fuera un día preciosoooooo, lástima.

La casa del bosque, re-re-re lectura.
El amigo Foxy no lo hemos leído nunca, pero tiene muy buena pinta.

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