15 de mayo de 2017

Mi conversión al verde que te quiero verde



Quédate en paz, y, con tu licencia, volveré, si fuera menester, por yerbas a este jardín, que, según dice mi amo, en ninguno las hay mejores para ensalada que en él”

Don Quijote de la Mancha


Hace tiempo que tenía ganas de hablaros de mi cambio radical de alimentación, algunos me habéis preguntado y la verdad que me apetece contar mi experiencia a través de la red, más que nada porque los que tengo más cerca ya no me hacen ni caso ja,ja..
En mayo del 2016 llegué a un estado de agotamiento total. Me encontraba sin energía y llegué a pensar que podía tener algo grave. Recuerdo que un día le pedí al Señor algo así como un poquito más de tiempo para dejar criado a Yago y a los chicos pues cuanto más mayores y formados mejor. 
Y a los pocos días por primera vez vi ante mis ojos la imagen de un batido verde y me quedé alucinada. De siempre me ha gustado la verdura pero un batido verdeeeee, pensé: ¡¡¡uf!!! ¡¡¡qué asco!!! y ¿quién se puede tomar algo así? Pero como soy inquieta no habían pasado ni tres horas y ya estaba en el supermercado echando al carro todo lo más verde que pude encontrar e ipso facto en mi cocina preparando mi primer batido. Preparé un chupito de nada, lo probé y aluciné. No estaba bueno, estaba increíble. Le di un sorbo a mi marido y le encantó. Desde ese día hasta hoy, todas y cada una de las mañanas lo primero que hago al despertarme es bajar al jardín coger unas hojas de acelgas, de apio, de espinacas, de hierbabuena, de diente de león, de ortiga...de lo que pillo. Luego subo lo mezclo con frutas de estación, semillas, algas y todo para dentro.
¿Qué pasó al empezar a tomar estos batidos? Pues que de una manera casi milagrosa recuperé la energía perdida, me empecé a encontrar como una rosa, el cuerpo me pedía comida más y más sana, dejé de tomar alcohol (no es que perteneciese a alcohólicos anónimos, pero mis cervecitas me tomaba), retomé el ejercicio físico y así un largo etcétera.
Poco después me reencontré con un libro que había visto en las librerías, en la biblioteca, en Internet un montón de veces y jamás me había llamado la atención, más que nada porque basta que a un libro se le de demasiada publicidad o sea un superventas para que ya no me llame especialmente. Pero esta vez lo vi, lo compré y lo leí de un tirón y cuando digo de un tirón es que fue de un tirón. Se titula La enzima prodigiosa y cuando había leído tres hojas ya había tomado la decisión de probar los consejos del doctor. El autor te invita a que sigas durante cuatro meses el estilo de vida que propone y te asegura que si lo pruebas durante ese tiempo adoptarás esa manera de cuidarte y alimentarte para toda la vida. En mi caso ha sido así, bueno no puedo saber si cambiaré algún día pero ahora mismo pienso que no.
En realidad no es algo novedoso sino de sentido común y lo que recomienda la OMS  que consiste básicamente en que el 80 o 90 por ciento de tu dieta diaria sea de origen vegetal, consumir cereales integrales, hacer ejercicio a diario, dormir lo suficiente, etc...
O sea que en realidad el cambio ha consistido en que he aumentado muchísimo el consumo de fruta y verdura, he dejado de consumir de manera radical embutidos, productos elaborados, lácteos (no me sentaban mal y me encantaban pero decidí probar), todos los cereales son integrales y poco más.
Lo más gracioso de todo es que desde que dejé “casi” de consumir carne y pescado me encuentro mucho mejor, con mucha más energía y además todooooooo el mundo cuando me ve me dice que estoy mucho mejor. Familia incluida y sin saber nada de nada a priori. Digo que es gracioso porque lo que suele ocurrir es algo parecido a esto:
Me encuentro con una amiga que hace meses que no veía y me dice:

                              -Oh!!! Cuanto tiempo ¡¡¡qué bien te veo!!!!
                              -Y yo siiiii, la verdad es que me encuentro bien.
                              -Oh!!! Y has adelgazado.
                              -Y yo: Siiiii, un montón y sin pasar hambre, al revés me inflo.
                              -Mi amiga: ¿Pero qué has hecho?
                              -Yo: Oh!!! nada, cuidar más la alimentación
                              -Mi amiga: Ah!!! Ya ¡¡¡estás a dieta!!!
                             -Yo: No, no, a dieta no...sencillamente como más sano. He dejado prácticamente de consumir proteinas animales.
                             -Mi amiga, ya con cara de preocupación: ¿No comes carne? ¿ni pescado?
                             -Yo: Si, todavía como algo, pero muy poco...casi nada.
                             -Mi amiga ya con cara de muchísima preocupación: Pero ¿entonces tendrás carencias? ¿te has hecho algún análisis? ¿te faltarán proteínas? Ve al médico. ¡¡¡lo sabrá tu médico!!!Las proteínas son necesarias, bla, bla, bla...

Es increíble, pero es así. Te están diciendo que que bien te ven, que estás estupenda, pero cuando dices que has dejado de comer carne ya piensan que vas a morir si o si, de un momento a otro. Y eso que todavía no he dado el paso a ser vegetariana o vegana (que por otra parte no se si algún día daré). También es curioso pero la mayoría de las personas se ponen a la defensiva: Es que cuidarse tanto, no se yo...los vegetarianos también se mueren.
Claro, si esto no es ni el elixir de la eterna juventud, ni el de la inmortalidad. Morirnos nos vamos a morir todos, eso es seguro. Pero la cuestión es que el tiempo que estés en la tierra vivas de una u otra manera. Yo me encuentro así mucho mejor físicamente, de estado de ánimo. Entonces tengo claro que quiero seguir.

Otra cuestión es en casa con los niños. En realidad esta es una “movida” mía, yo soy la que he querido dar el paso y ellos no tienen la culpa perooooo como soy yo la que compro y la que cocino pues el cambio ha afectado a todos. En casa todos comíamos mucha fruta por lo que eso sigue igual, verdura consumimos mucha más que antes, cereales integrales (eso no le ha molestado a nadie), menos consumo de carne (dos o tres veces por semana cocino carne o pescado y yo tomo una pequeña cantidad o nada), sigo comprando leche de vaca que alternan con leches vegetales (les gustan, no hay problema), apenas toman ya embutidos (pero esporádicamente les compro para los bocatas y lo agradecen), he dejado de comprar cereales de desayuno típicos (o sea los que son azúcar y poco más) y lo he sustituido por avena (tampoco han protestado demasiado). Y cuando va el padre a comprar “se desquita” y compra cosas “prohibidas” pero buenooooo.

En realidad es algo muy sencillo, al alcance de cualquiera, aunque es cierto que estoy más tiempo en la cocina que antes. Es mucho más rápido hacer un filete a la plancha, que ponerte a cocinar verduras. O por la noche hacer una sopita o una crema es más laborioso a que cada niño se prepare un sándwich con embutido. Por otra parte tampoco es más caro. Ahora consumimos muchos más productos ecológicos, la carne que compro como es menos cantidad, la puedo adquirir de más calidad (no ecológica pues es carísima, pero si de animales en semi libertad etc...) Y al final una cosa compensa con la otra y sigo gastando mucho en comida porque somos bastantes, pero no más que antes.
Hubo un libro que me aclaró mucho que se titula Vegetarianos con ciencia. Habla de lo sencillo y barato que es seguir una dieta vegetariana, que no hace falta más que comprar productos de temporada y locales, que no es necesario gastar un montón en productos exóticos y de nombres raros pues eso es poco sostenible y ecológico. Demuestra científicamente como siguiendo una dieta vegetariana correcta no se tiene ninguna carencia. Y también habla de los posibles suplementos que serian necesarios en caso de seguir una dieta de este tipo. Con esto del vegetarianismo y veganismo hay mucho friki. Yo empecé a seguir a algunos en instagram o en facebook y no entendía nada de lo que lo decían, todos productos super caros, con nombres rarísimos. La verdad es que este libro es recomendable para cualquier persona, siga la alimentación que siga ya que muchas veces se piensa que comiendo de todo ya estás correctamente alimentado y no es así. 
Ahora justo hace un año del cambio y ha sido impresionante y eso que la mitad de las cosas no las puedo llevar a cabo. Ejercicio muchas veces no hago, ¿dormir? Pues lo que me deja el benjamín, masticar la comida no se cuantas veces tampoco, porque como siempre como los pavos (bueno como las pavas) pero aún así a pesar de tener un año más, me encuentro con mucha más vitalidad que hace 10. Por cierto también he adelgazado mucho. Nunca me ha preocupado el peso (me enteraba de lo que pesaba por los embarazos) pero cuando pasaron unos meses noté que la ropa me quedaba cada vez más grande y cuando me pesé había recuperado el peso de mi adolescencia. Según dice Hiromi Shinya cuando sigues una dieta correcta tienes el peso que te corresponde. Y eso me ha sorprendido mucho y también me ha gustado, pues aunque siempre he estado más o menos delgada, eso de comprarte ropa de niña te anima. Además yo siempre estuve convencida de que con la edad te cambiaba el metabolismo y no había manera de perder peso, pero...no es verdad.
Como tenemos el privilegio de tener un cachito tierra alrededor de la casa, estoy muy volcada en conseguir toda la verdura posible. Cultivar tú tus propias hortalizas y comer cada día algo de tu huerto no tiene precio. Además de que haces ejercicio, tomas el sol, estás en contacto con la naturaleza etc...
Y en esto consiste básicamente el cambio, una serie de pequeños pasos hacía una dieta más saludable y pienso que algo más amiga del mundo.

NOTA:

Aprovechando que estoy con la limpieza de primavera, el otro día me encontré en la biblioteca con un libro de versos Versos vegetales. Y me dije: ¡¡Qué ilusión les va  a  hacer a mis chicos, versos y vegetales!! ja,ja,ja y efectivamente no les hizo demasiada gracia, pero es que mis mozos están peleados con la poesía desde bien pequeños. No hay manera.


"Expuso su opinión de que cualquiera que hiciera brotar dos espigas de trigo o dos briznas de hierba en un paraje donde antes sólo creciera una, sería un benefactor de la humanidad"

SWIFT
















12 comentarios:

Estherqp dijo...

Me encanta esta entrada!! Enhorabuena por ese cambio radical que has hecho. Ya sabes que yo estoy totalente a favor...!
Y me encantan las fotos de las hortalizas alrededor de los árboles. Hace tiempo que mi hijo me los está sugiriendo... para ahorrar agua y aprovechar la sombra, ya sabes...
Un abrazo!!

Maribel dijo...

¡Qué bien! Me alegro de que te sientas así de estupenda.
Está claro que lo que comemos y en general nuestro modo de vida afecta al cuerpo y a nuestra salud, incluso a nuestro ánimo.
En casa comemos bastante verdura, aunque nunca he probado los batidos verdes (será cuestión de probar), procuramos no comer demasiada carne (poquito y básicamente pollo o pavo), pero sí nos encanta el pescado.
Ahora estoy viviendo fuera de mi casa, temporalmente con otra familia y de verdad que sufro viendo lo mal que se alimentan. No comen verdura ni fruta, no beben agua, se alimentan de fritangas y comida de la que venden ya preparada (con montones de ingredientes perjuduciales), los niños sobreviven a base de bolsas de patatas fritas, cocacolas y zumos industriales... (de los que consumen una buena cantidad cada día) bueno, un caos.
Tu experiencia ayuda mucho. Espero estar pronto en mi casa y volver a comer sano otra vez.

Marvan dijo...

¡Qué guay Paloma!
Aquí también seguimos con los smoothies, pero sobre todo de fruta y sobre todo mi hijo mayor. No hay dia que no se prepara un buen zumo. Muchas veces nos toca también un poquito jajaja.
Pero esto de los zumos verdes, sigo sin probarlo y leyendo tu entrada lo debería de hacer, la verdad es que anima mucho.
Lo que sí tomamos mucho es sopas de verduras calientes. Esto ya de toda la vida porque mi madre también las hace mucho. Siempre he tomado sopas y cremas de verduras y me encanta, también el gazpacho aquí vuela y nos encanta.
Pero aún no hemos llegado a tu nivel!!!

Marvan dijo...

Para no perderme siguimiento ;).

paloma dijo...

Esther la verdad es que hace un año sembré debajo de los árboles fresas, lechugas, espinacas y acelgas y aunque les da el sol también están protegidos y con algo de sombra. Han aguantado las heladas del invierno, alguna nevada...o sea que estoy encantada. Y lo convino con flores y queda bonito. Además hay asociaciones muy interesantes que ayudan a evitar las plagas. Ya os iré contando...
Respecto al cambio de alimentación estoy más que encantadaaaaaaaaaa.

Un besote.

paloma dijo...

Maribel anda que lo debes estar pasando fatal, porque además los niños se suelen sentir atraídos por ese tipo de alimentación. Me imagino que de manera puntual pues no pasará nada por tomarte una coca cola, unas patatas fritas o unas salchichas pero siempreeeeee. Aunque no hay más que ver que la sociedad cada vez está más enferma, sobre todo los niños que tienen enfermedades que antes solo tenían los viejos. En fin...cada cual hace de su capa un sayo.
Los batidos verdes son una gozada y una manera de consumir verdura cruda cada día y a la vez puedes añadir muchos complementos como semillas, algas, maca...que te llenan de energía. Y para el niño mejor hacerlos solo de fruta e ir añadiendo el verde poco a poco ja,ja...

Un beso.

paloma dijo...

Marvan ¿te acuerdas que te comenté lo de los batidos verdes? pues ahí sigo ja,ja...La verdad es que yo creo que fueron vuestros smoothies tan estupendos los que me inspiraron. Y fíjate tu hijo mayor el lustre que tiene, se nota que se cuida el mozo ja,ja...No es listo ni nada.
Tú prueba, te van a gustar seguro, están super ricooooos. Yo ya estoy tan acostumbrada que no noto el chute de energía que notaba al principio pero la cosa es que aguanto el ritmo y no es pequeño...o sea que mal no deben ir.
El gazpacho es lo más...¡¡¡¡un batido rojo!!!! Pues con los verdes haces lo mismo, prueba con lo que más te guste, por ejemplo una hojas de espinaca, aguacate y plátano. Yo nunca he usado ninguna receta pues me dejo llevar de lo que me apetece y las mas de las veces de lo que tengo en casa. Cuando los niños ven una fruta pocha dicen: para el batido de mamá...
Ya me contarás.

Esther dijo...

Hijamiaaaa! Eso es un batido verde y no lo que hago yo poniendo cuatro hojas de espinacas...jjejjeje! El huerto y las flores y el jardín, me saco el sombrerooooo pero de copa! Que envidiaaaaa! Siempre llevo en mi esa pena, porque ejemplo e mi madre que siempre ha sido una forofa de las flores y plantas....y de tres hijas ninguna lo ha heredado! Snif! Se me muere hasta lo silvestre! Un desastre total!
Con la alimentación supongo que es un poco a poco e ir acostumbrandote...y acostumbrando a la familia...pero me parece superbueno todo, sano, y creo que es lo que deberiamos hacer la humanidad...xq tanta carne y embutidos es lo que nos está plagando de enfermedades! Pero claro con lo bueno que esta un pan con tomate y jamoncito....jejjejej!!
Admiro a tus hijos que no se han "rebelado" xq a cualquier adolescente le va todo menos los "hierbajos"!!
Me imagino la de horas en la cocina para tantos....
Mi enhorabuena!!
A ver si se me pega algo a mi también!
Un besin!

paloma dijo...

Esther es que el jamón es...En Navidad compraron uno y yo me negaba a probarlo porque sabía que si empezaba no podría parar y así fue. Un día me dije: una lonchita nada más y madre mía...menos mal que quedaba poco ja,ja,ja...
La de horas en la cocina pues más o menos las mismas que tú ¿no?
Bueno mis hijos si se han rebelado ¡¡¡eh!!! pero a ver que van a hacer, cualquier día se me van de casa todos.
Besitos.

Carolina Jackson dijo...

Hola, Paloma:

aqui en EEUU mucha gente se prepara esos "smoothies" con verdura, fruta y yogurt o leche de coco o de otra cosa. hay quien les añade proteina en polvo.

Me parece estupendo que te sientas mejor.
Para la fatiga hay que tratar de reducir cafeina y azucar y aumentar la proteina.

Las siestas tambien ayudan.

Un beso

Carolina

paloma dijo...

Muy bueno Carolina lo de las siestas...eso si que ayuda y no los batidos. Tomaré nota. Un beso.

Carolina Jackson dijo...

Otra cosa que se me olvido: el vinagre de manzana es super saludable y bueno para muchas cosas. Se debe tomar muy muy diluido en agua. A esa misma agua se le puede añadir limon y un poco de gengibre o curcuma, que es genial tb para muchas cosas. la curcuma es antiinflamantorio.

en vez de beber agua, una va bebiendo de esa mezcla a lo largo del dia.

y los niños... ya iran aprendiendo. no conozco a un solo niño que quiera hacer dieta saludable. todos quieren comer cosas ricas y ya esta. pero a su edad necesitan de todo. yo no me agobio con mis hijios. he decidido que no. seguro que toman demasiados dulces y no tantas vitaminas.

Un beso

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