18 de julio de 2017

Reseña

Hoy me ha hecho muy feliz leer esta reseña tan bonita. Me siento muy agradecida y la comparto aquí para que no caiga en el olvido y de paso si no lo conocéis, os paséis por el blog de está mamá de familia numerosa pues merece mucho la pena.




He leído Pequeños pasos de Paloma Estorch. Es una delicia. Es el libro de las cosas cotidianas y también de las más extraordinarias. Porque es extraordinaria la vida y también la muerte y ella lo cuenta todo tan bien…
He leído Pequeños pasos en una semana muy triste para mí en la que he pasado miedo y con cualquier otro libro me hubiera costado concentrarme. Pero en medio de mi tristeza ella me ha hecho reír y llorar, me ha ayudado a comprender un poco más la fragilidad de la vida y sobre todo me ha acompañado en un momento en el que me sentía algo sola. Por eso que dice ella que ante algunos acontecimientos algunas personas hacen como si no hubiera pasado nada ¡y claro que pasa!, es entonces cuando algunas personas que están cerca las sientes tan lejos y también cuando llegan de pronto personas que ni siquiera conocías y acompañan tu dolor.  Paloma me ha acompañado sin saberlo a través de las palabras que escribió en su libro y que llegaron a mí en un momento muy necesario ¡Gracias!
Yo que a pesar de tener de tener escolarizados a mis cuatro hijos tengo alma de homeschooler, he encontrado en este libro tantas verdades… Ahora que lo estoy pasando tan mal con la adolescencia de la mayor y tantas veces cómo he pensado que el tener a los chicos en el sistema tiene mucha culpa de las rebeldías de los adolescentes, justo ahora leo que los niños que se educan en el hogar pasan esta etapa igual que cualquier otra y por supuesto me lo creo porque yo puedo decir muy alto que los chicos en el instituto aprenden más cosas malas que buenas. Hay una especie de contagio colectivo (sobre todo de las cosas malas) y la institución no ayuda, la mayoría de los profesores y orientadores están perdidos, ejercen bastante bien una función de control pero no te tienden amorosamente su mano. Así que lloré especialmente con este capítulo.
Y yo que también me quedé con las ganas de parir en casa he disfrutado mucho leyendo las experiencias de cada nacimiento en el hogar que nos cuenta Paloma. Conocí a una doula maravillosa cuando estuve embarazada de los mellizos, tuve un embarazo y un parto a término muy bueno gracias a la consciencia que puse en todo el trayecto, pero un parto gemelar es difícil que lo atiendan en casa así que por eso digo que me quedé con las ganas. Luego con la pequeña ya no me sentí tan poderosa, ya tenía una edad y decidí traerla al mundo como hice con los demás. Tengo la sensación de que llego tarde a todo: al parto en el hogar, al homeschooling… por eso disfruto tanto leyendo experiencias reales sobre estos temas.
Así que cada noche, después de leer en voz alta a mis chicos en nuestra cama comunitaria y cuando ellos ya dormían, abría el libro de Paloma y me atrapaba, leía y leía sus historias entrañables. ¡Qué maravilla! Historias de vida e historias de muerte contadas con tanta delicadeza y tanta ternura como sólo una madre que ha vivido la experiencia puede hacerlo, y en medio de tanta grandeza las cosas del día a día, lo cotidiano… Les recomiendo a ustedes la lectura de este libro, porque es humano y es divino. A mí que siempre soñé con publicar un libro me ha gustado tanto…


No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...