27 de octubre de 2017

Los niños necesitan belleza


"...Era bien dejar a la voluntad de su querida hija el escoger a su gusto, cosa digna de imitar de todos los padres...no digo yo que los dejen escoger en cosas ruines y malas, sino que se las pongan buenas, y de las buenas, que escojan a su gusto"

DON QUIJOTE DE LA MANCHA


El vocablo belleza deriva del término latino bellus, bonito (que a su vez procede de bonus, bueno) .Es por eso que desde siempre se ha asociado la belleza a la bondad. 
El ser humano necesita la belleza, es una necesidad vital, como el aire, el alimento, el descanso, el silencio y pienso que todos los que tenemos niños a nuestro cargo ya sea porque somos padres, profesores, monitores etc... debemos intentar por todos los medios exponer a nuestros pequeños a la belleza. Nunca vamos a pecar de exceso, ya que por desgracia entre todos hemos logrado desbellecer nuestro mundo. Y por desgracia también, nuestros niños  están cada vez más en contacto con las tragedias, la violencia y las catástrofes que con la armonía, la bondad, el orden, la paz...en definitiva la belleza.
A los niños desde el  nacimiento o si es posible desde el momento de la concepción, exponerlos a todo lo bello. A la hora de preparar su espacio en el hogar, al dirigirnos a ellos (con palabras y tono adecuados), al hablar entre nosotros los adultos, al elegir sus juguetes, su ropa, sus libros. El alimento para sus cuerpos y para sus almas siempre  debe ser lo mejor. Nada mediocre.
Y aquí es cuando muchos os preguntaréis: Pero ¿qué es la belleza?
Dar una definición de belleza es una empresa muy ambiciosa, de hecho se ha intentado desde la antigüedad y el mismo Sócrates terminó reconociendo en el diálogo de Platón Hipias Major que "lo bello es difícil". Pero aunque no podamos dar una definición de lo que es la belleza si podemos reconocer algo como bello o no bello. 
Alfonso López Quintás siempre dice que los grandes valores nunca arrastran sino que invitan. Esa puede ser una pista si dudamos de si algo determinado es o no bello. Se me ocurre algún ejemplo así de repente:
La música. Yo no soy ninguna entendida en música (para desgracia de mi marido al que le encanta) pero tengo claras algunas cosas: la mejor música para un bebé, para un niño pequeño, para un adolescente (si se deja ja,ja,ja...) o para nosotros es el silencio, el sonido de la naturaleza (el canto de los pájaros, la lluvia, la tormenta, el viento, las olas, la calma), pero claro para eso es preciso ponerles en contacto con la naturaleza y si eso no es posible a diario, al menos que no haya en casa un perenne sonido de fondo como puede ser la televisión o la radio que eclipsan todo lo demás. Si ponemos música yo soy de elegir aquella que te esponja el alma, que te eleva, que te inspira. Si vas a un concierto de música gregoriana aunque no seas creyente al poco tiempo empiezas a sentir como te relaja, te emociona, haciendo salir lo mejor de ti. Si por el contrario vas a un concierto de  ese tipo de músicas que provocan en el público exaltación, salida de si, uso de alcohol, drogas, etc...Pues para mis hijos (repito, mientras me dejen) elegiré obviamente las del primer grupo. Música que ha traspasado el umbral de los años, los siglos y sigue ahí ¡¡¡Por algo será!!!
Con los libros sucede lo mismo. Nuestro paso por la tierra es efímero, nuestro tiempo limitado, por lo que como no voy a poder leer todos los libros que se han escrito, vamos a coger lo mejor, lo más excelso, aquellos libros que han cautivado a generaciones y que te gusten o no, jamás te dejan indiferentes. Esos libros que quizá te leyeron de pequeño, releíste en la adolescencia y ahora lees con entusiasmo a tus hijos y con toda seguridad más de una vez. O esos libros que nunca nadie te leyó. Pues pasa como con la música ¡¡¡¡algo tendrán!!!! Que se puedan entretener un rato con los libros de Jerónimo Stilton pues no digo que no, pero por favor leedles libros de calidad. Aunque ellos ya sepan leer,  no pasa nada. Leedles libros hermosos que quizá nunca leerán de otro modo. Y es una pena pasar por este mundo sin haber leído o escuchado ciertos cuentos, ciertos libros.
¿Qué más? Los juguetes y los juegos. Sencillos, cuanto más sencillos mejor. En realidad hasta cierta edad, todos sabemos que ningún juguete les entretiene y les enriquece tanto como un buen charco, la arena de la playa, las piñas del bosque, las piedrecillas del río, todo lo natural. Que se impregnen de naturaleza pero tocándola, oliéndola, manchándose, empapándose...no en una fría tablet. Eso llegará y no podréis hacer nada para impedirlo. Pero a un niño pequeño la tecnología no le aporta absolutamente nada, no le da nada, no tiene nada positivo. La única ventaja de un niño con una tableta o el móvil de los padres en las manos, son el ratito de tranquilidad que te da. ¿O no? La tecnología es un claro ejemplo de ser algo que no invita tímida y respetuosamente como lo hace un libro desde una estantería, sino que te arrastra. Y si nos arrastra a nosotros, adultos responsables que nos ponemos a revisar el correo electrónico diez minutos y al final se nos pasa una hora picoteando de aquí para allá en Internet. ¿Cómo vamos a pretender que nuestros niños y adolescentes controlen? Es imposible.
Así podríamos seguir con todo, con la ropa, la casa, las amistades, los lugares a los que acudes con ellos, todo debería ser lo más bello posible.
Y lo mejor es que la belleza es gratis, no hace falta tener dinero, no hace falta gastar nada, no tienes que tener una casa de esas que salen en instagram (casas impolutas, perfectamente ordenadas y perfectas, que desde luego ni limpian ni recogen los miembros de la familia), no hace falta hacer viajes alucinantes, ni llevar a tus hijos a los mejores colegios, a todas las actividades extraescolares. Nada de eso es necesario, puede haber una belleza infinita en un hogar humilde.
Durante siglos y siglos el hombre buscaba incansablemente la belleza en todo y no reparaban en tiempo y esfuerzo para conseguirlo. Trataban de perfeccionar cada vez más todo en la escultura, la arquitectura, la pintura y todavía podemos disfrutar del deleite que nos produce entrar en las catedrales góticas, admirar ciertas pinturas, escuchar determinadas músicas. Desde hace un tiempo ya no buscamos la perfección sobre los mismos arquetipos, lo que busca el hombre de nuestros días de manera incansable, es la originalidad. Hacer algo diferente, escribir libros en los que no aparecen los temas de siempre, sino muchas veces el absurdo, la deconstrucción. No hay más que ir a una galería de arte contemporáneo. ¿Habrá alguna obra de esas que perduren de aquí a unos siglos? El 99% estoy segura de que no. Porque entre otras cosas estamos en el imperio, a parte de la relatividad también de lo efímero. Lo efímero es el amo del mundo. Ahí tenemos el fenómeno Ikea, las redes sociales. Ya no tenemos tiempo para "perder" en perfeccionar algo, en escribir un texto, corregirlo, volverlo a corregir, expresarlo correctamente, nada de eso... escribimos un Whats App rápido, con faltas de ortografía, no pasa nada...si en cinco minutos ya hay doscientos mensajes después y el tuyo forma parte de la "prehistoria".
¿No es precioso seguir enseñando caligrafía a nuestros hijos? Tener una bonita letra (si puede ser, sino pues nada...tampoco nos vamos a deprimir). Enseñarles a escribir sin faltas de ortografía.
La comida. El hombre es el único animal que cocina los alimentos, que decora las comidas, que las presenta de una u otra manera buscando no sólo el alimento del cuerpo. Pues siempre se puede preparar una comida nutritiva, sana (importantísimo enseñarles desde pequeños a comer bien) y con una presentación bonita. A lo mejor no a diario, que todos andamos con prisas, pero en la medida de lo posible enseñarles a comer bonito, a comportarse en la mesa con educación (según la edad claro), a dar gracias que es otra cuestión vital. El ser agradecidos, todo es regalo, y no hemos de acostumbrarnos nunca a algo que nos parece tan natural como el hecho de tener siempre comida en nuestras mesas.
Y todo esto va relacionado con el tan preciado tiempo, la tranquilidad,   la soledad, el silencio del que hablábamos el otro día.
Con el vértigo, las prisas, la vorágine, el estrés, no es posible crear belleza, ni tan si quiera admirarla o percatarnos de que la tenemos delante de nuestros ojos.



 "¿Pueden aquellos que no conocen el silencio alcanzar la verdad, la belleza y el amor? La respuesta es innegable: todo lo que es grande y creativo está relacionado con el silencio. Dios es silencio."

Cardenal Robert Sarah La fuerza del silencio frente a la dictadura del ruido.



Hace mucho tiempo que una amiga me pidió que escribiese algo sobre la importancia de exponer a los niños a la belleza, este post es para ella, espero no haberla decepcionado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Paloma me ha emocionado tu post. Creo que vivis en una situación privilegiada. Has demostrado valentía y gran generosidad. Gracias. Quería pedirte un favor aunque supongo que no tendrás mucho tiempo, ya lo ves. He estado viendo tu fabulosa página de recursos. Me gustaría que me recomendaras algunos libros de lectura para niños de 7 años. Me da igual para leer ellos mismos o para leer yo de cualquier tipo; religiosos, históricos, de aventura, ficción. Y a qué tipo de música los expones. Una playlist quizás? Sé que te pido mucho pero si encuentras tiempo te lo agradecería. Gracias por tu blog y por seguir inspirándonos. Me encana escucharte en tus videos.

paloma dijo...

Hola...(no se como te llamas). A ver respecto a libros en mi blog "paideia clásica en familia" reseñé algunos libros que hemos leído en casa, aquí puedes verlos: http://paideiaclasicaenfamilia.blogspot.com.es/search/label/LIBROS%20CLÁSICOS

En este blog que estamos, también hay muchos comentados, aquí por ejemplo:
http://paideiaenfamilia.blogspot.com.es/search/label/LIBROS%20QUE%20COMPARTIMOS%20EN%20FAMILIA

O aquí:
http://paideiaenfamilia.blogspot.com.es/search/label/LECTURA%20EN%20VOZ%20ALTA

No se si tienes mi libro, pero al final también hay una lista de libros que han leído mis hijos o les he leído.
Echa un vistazo y si te surge alguna duda me dices, ya que lo de las edades es muy relativo y es mejor que lo veas tú. Si lo va a leer el niño no podrá tener tanto nivel como si se lo lees tú.
Música, depende...A veces hemos dedicado una semana a un compositor y cada día les ponía un poco (Marvan en su blog creo que también tiene entradas sobre eso, mira a ver) Cualquier música buena, que te guste o que descubráis juntos.

Ah!!! y muchas gracias por tus comentarios. Un besote.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...