16 de octubre de 2018

¡¡Leed en voz alta a vuestros hijos!!

18 años leyendo en voz alta, 18 años de lactancia materna, ¡¡¡así a lo “tonto” vas llenando tu vida de años!!! ja,ja,ja...
Empecé a leer en voz alta cuando mi primer hijo tenía pocos meses de vida, antes no. A veces me escriben mamás embarazadas y me preguntan qué libros les pueden leer a los bebés que están en sus panzas y la verdad me sorprende mucho. Yo durante mis embarazos no he leído a mis hijos, ni les he puesto música, bueno y tampoco me he preparado "antes de"...ha sido todo como más espontáneo. Han venido cuando ellos han querido y han sido bien recibidos y durante las gestaciones intentaba cuidarme lo máximo en cuanto a alimentación, ejercicio físico, etc... pero leía para mi y escuchaba música para mi. Siempre he pensado que lo que hace feliz a la madre hace feliz al bebé. La conexión es total o debería serlo, aunque vivimos en un mundo en el cual muchas mujeres no están conectadas con sus cuerpos por lo cuál tampoco lo están con sus bebés.
Pero bueno vamos al grano. En estos años he escrito mucho de la lectura en voz alta porque es un tema que me apasiona y al que he dedicado muchas horas de mi existencia (algún día igual  hago un cálculo). Aún así veo que hay mucha gente a la cual sorprende que se lea en voz alta a niños que ya son lectores, o sea a niños que tienen más de seis o siete años. A mí me leyeron hasta que aprendí a hacerlo sola y parece que esa es la tónica general. El leer a un adolescente es impensable para un tanto por ciento muy elevado de la sociedad. Y si soy sincera la primera vez que leí en blogs de familias americanas que leían en voz alta a sus hijos de dieciséis años, pensé que a esos chicos les debía faltar un “hervor”, pero bueno también lo pensé de chicos de esa edad educados en casa ja,ja,ja...
Moraleja: En esta vida nunca digas nunca...
La cuestión es que yo empecé a leer en voz alta porque es lo natural, lo que todos los padres hacen con sus hijos pequeños, porque me apasionan los libros, porque disfrutaba como una "enana" leyendo cuentos y viendo hermosas ilustraciones, porque pasaba con mis hijos las 24 horas del día y leerles en voz alta era otra actividad más. Cuando algo te apasiona y forma parte de tu vida, de tu existencia, intentas transmitírselo a tus hijos. Es un tesoro y lo compartes. No podrías no hacerlo. La lectura para mi es un tesoro y me ha dado y me da tantas satisfacciones, que por eso me encantaría que mis hijos llegasen a amarla. Por cierto: misión cumplida con los mayores...ya veremos con las nuevas generaciones.
Mi primogénito y “culpable” de todo, aprendió a leer tarde (ya sé que no me vais a hacer caso, pero por favor, si tenéis un lector tardío no os desesperéis...terminan leyendo). Cómo iban pasando los años y el niño no leía por su cuenta y además no iba al colegio una servidora no tenía más remedio que seguir leyendo para él. ¿Qué pasa? Que su nivel de comprensión era muy alto y pude leerle muy pronto libros con los cuales yo también disfrutaba.
Creo en el valor formativo a todos los niveles de la literatura. Entonces empecé a volverme una buscadora incansable de buenos libros. Decía Newton que la búsqueda de libros era su deporte favorito
Vamos a ver...no se trata de leer por leer, se trata de leer lo mejor. En esto yo también soy de buscar la excelencia y no por elitismo...¡¡¡Dios me libre!!! 
Sencillamente tenemos unos años limitados sobre esta tierra y prefiero empaparme de lo mejor que ha sido capaz de crear el hombre que de nimiedades. Las obras que trascienden a través del tiempo ¡¡¡por algo será!!! es lo mismo que sucede con la música clásica. Además si un libro no te aporta nada, no te hace mejor persona, no te inspira, entonces ¿para qué leer?
Por supuesto puede ser una obra que ha enamorado a muchas generaciones y oye ni a ti ni a tus hijos te llena...pues no pasa nada...la dejamos y ya está. A nosotros nos ha pasado ¡¡¡eh!!! libros que aparecen en todas las listas (amo las listas de libros) y que no hemos podido terminar. Verbigracia, Los niños del agua de Kingsley... y no sé si debería decirlo públicamente pero tampoco hemos podido nunca con Alicia en el país de las maravillas...upsss, lo solté...
Me hice experta en buscar libros y en leérselos a mi hijo y a los que fueron viniendo detrás y en ello sigo. De vez en cuando sigo descubriendo autores, joyas, blogs, listas. Libros que nunca leí en mi infancia y que estoy disfrutando de adulto ¡¡¡una pasada!!!
Un día mi hijo aprendió a leer pero no sucedió eso que todo el mundo cuenta, del típico niño que empieza tarde a leer pero pasa de no ser lector a leerse el Quijote en un par de tardes....Noooo, ese debe ser otro mito como los que comentaba el otro día de los niños homeschooler.s. Mi hijo pasó de no ser lector a ser capaz con mucho esfuerzo, de descifrar un libro básico para niños de cuatro años.
Claro, eso no le motivaba en absoluto y mi único remedio para situación tan “trágica” era seguir leyendo como si me fuera en ello la vida. Pero si os cuento los libros que le leía y que comentábamos no os lo creeríais. Ningún niño de su edad sabían ni de su existencia. Los de su edad estaban con Gerónimo Stilton.
Yo también compraba libros de ese estilo para que por su cuenta se fuera soltando. Pero lo que es una pena  es que tantos niños pasen su infancia con esos libros y luego nos extrañamos de que cuando llegan a la adolescencia o mucho antes no lean, pero ¿cómo van a leer? Entre esa literatura creada específicamente para niños, sin ninguna riqueza de ningún tipo, simplonas y luego la cantidad de libros mediocres que les obligan a leer en el colegio tenemos el cóctel perfecto para que aborrezcan la lectura y estén todo el día enganchados a otros menesteres. Se lo hemos puesto en bandeja.
Yo leía libros de geografía,  de historia, de ciencias, biografías pero sobre todo mucha literatura.
Entonces fui vislumbrando la belleza de la lectura en voz alta y sus muchos beneficios. De ello he escrito tanto que no quiero aburrir a mis lectores antiguos por lo que pongo los enlaces por si queréis profundizar.
Leer en voz alta es muy enriquecedor a todos los niveles y para las dos partes: el rato que pasas junto a ellos, el compartir buenos libros, los libros que les lees y que ellos quizá nunca hubiesen leído, la cultura que se adquiere, el vocabulario que aprenden, lo bien que se expresan de manera oral y escrita. Os pongo un ejemplo: En casa nunca hemos hecho comentario de textos, tampoco han escrito apenas porque no les gusta. Cuando el mayor se iba a presentar a las pruebas libres para sacarse la ESO había comentario de texto, pensé que eso sería un problema y en cambio hizo unos cuantos en casa y  perfectos. Al fin y al cabo un comentario de texto no es más que entender lo que has leído y valga la redundancia comentarlo.
Siguiendo a Charlotte Mason intenté en varias ocasiones pedirles narración de lo que les leía y nunca funcionó. En cambio de manera espontánea si son frecuentes los diálogos post lectura y las interrupciones y las preguntas y los ratos de juegos inspirados en las lecturas.
Para mi ha de ser una acción gratuita y ¿sabéis cual es la mayor ventaja de leer en voz alta? 

Lo que se disfruta. 

No siempre, por supuesto...a veces te apetecería más hacer otras cosas, leer lo que te apetece, no releer, pero en general es algo que he disfrutado y disfruto cada día. De hecho y sin lugar a dudas lo mejor de la educación en familia (para mí claro...).
Es como la lactancia, muy exigente, pero en el fondo el poso que queda al cabo del tiempo, son esos recuerdos de felicidad, de bienestar, de placer.
Los partos. He tenido la suerte de que todos hayan sido  naturales, diferentes y  maravillosos en su individualidad. Es algo beneficioso para los bebés venir al mundo de esa manera, y además a ti te queda esa sensación (no voy a decir empoderante, me niego ja,ja,ja...), te queda esa sensación de plenitud, de que a partir de ese momento vas a ser capaz de hacer todo lo que se te ponga por delante.
Repito que llegué a todo lo mucho o poco que he llegado en mi vida dando “pequeños pasos” (de ahí el título de mi libro), haciendo caso a mi instinto, desobedeciendo prácticamente en todo a los expertos, siguiendo los ritmos de los niños y ahora que los años van pasando y voy viendo en los hombres que se están convirtiendo, pienso que oye no lo he hecho tan mal.

¡¡¡Leed en voz alta a vuestros hijos!!!!,


Llegará un momento en el que ya no querrán que les sigas leyendo, de igual manera que llega un momento en el que se destetan, en el que ya no quieren dormir pegados a ti, en el que prefieren pasar la tarde con unos amigos que contigo...así llegará un buen día en el que te digan: “mejor me lo leo yo”, y ese día aunque ahora no me creas, se te desgarrará el alma y si tienes la suerte de tener algún hermano con el que seguir compartiendo “esos ratitos”, la pena será más llevadera.



"Extraña desaparición la de la lectura en voz alta, ¿Qué hubiera pensado Dostoievski? ¿Y Flaubert? (…) ¿O es que Flaubert no gritaba su Bovary hasta reventarse los tímpanos? (…) ¿Es que él, que se ha peleado tanto contra la música intempestiva de las sílabas, la tiranía de las cadencias, no sabe mejor que nadie que «el sentido se pronuncia»? ¿Qué? ¿Textos silenciosos para espíritus puros? ¡A mí Rabelais! ¡A mí Flaubert, Dosto, Kafka! ¡Dickens, a mí! ¡Gigantescos gritadores de sentidos, aquí de inmediato! ¡Vengan y den vida a nuestros libros! ¡Nuestras palabras necesitan hacerse carne! ¡Nuestros libros necesitan vida!"

Daniel Pennac




NOTA: La próxima "entrega" será sobre ideas para que funcione en casa la lectura en voz alta, basadas en mi experiencia y en lo que he observado en otras familias.
Y quizá hable también no sé si en el mismo post o en otro, sobre los mitos de la lectura en voz alta. 
Os dejo un enlace a un libro que a mi me gusto mucho sobre la lectura en voz alta de Pennac.








3 comentarios:

Mare Verum dijo...

Un goce leerte Paloma!! Como siempre!! Me encanta!! Gracias!!

Esther dijo...

Yo con los mayores no lo practiqué, y ahora si lo estoy haciendo con los peques. Creo que es un poco a poco ir introduciendo nuevas costumbres, y sin querer parece que hay un ratito al día que ellos mismos ya se sientan a tu lado con un libro, y ya con el gesto te están pidiendo que les leas...me encanta!!
Gracias por tus palabras!!

Marvan dijo...

Un post maravilloso!!! Con la cantidad de libros que les he leido yo !! Y no lo consegui snif snif.... Pero bueno, nadie me quita los buenos ratos que hemos pasado, los libros buenos que les he leido y sé que algo ha dejado en ello aunque no es que sean lectores número uno.

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